Los senadores se aumentaron las dietas en plena sesión, a mano alzada y sin debate
La Cámara que preside la vicepresidenta, Victoria Villarruel, dio la sorpresa en el final de la sesión en la que se trataron y aprobaron por unanimidad los pliegos de los seis embajadores que el presidente Javier Milei había propuesto en enero.
Los senadores se aumentaron las dietas en plena sesión, a mano alzada y sin debate. La sorpresa en la Cámara alta que preside Victoria Villarruel ocurrió luego de que trataran y aprobaran por unanimidad los pliegos de los seis embajadores que el presidente Javier Milei había propuesto en enero.
Con la decisión de la mayoría de los representantes de las provincias de la oposición que ocupan una banca en el Congreso sobre el Proyecto 615/24, los sueldos en mano pasarían a partir de mayo próximo de $1,7 millones a más de $4 millones.
La votación en la que los senadores se duplicaron las dietas fue sobre tablas, a mano alzada, modalidad que tiene una particularidad: no queda anotado en ningún registro cómo fue el voto de cada senador.
La decisión en la Cámara de Senadores tuvo un impacto mediático inmediato. Ya hubo ruido semanas atrás por la decisión de Villarruel y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, cuando resolvieron un aumento por resolución que el presidente Milei, en pleno escándalo ordenó retrotraer.
Por entonces, la vicepresidenta Villarruel dejó de manifiesto en una entrevista con el medio TN que no compartía la decisión del Presidente porque sostuvo que "no ganan bien" los diputados y senadores. “Si se les paga poco, ¿no van a ser susceptibles a la corrupción?”, se preguntó.
El nuevo escándalo por los aumentos para los legisladores ocurre en el marco de una caída del poder adquisitivo de los trabajadores constatada la semana pasada por el índice Ripte (remuneración imponible promedio del trabajador) que publicó sobre el mes de febrero la Secretaria de Trabajo: la pérdida real interanual de los salarios formales alcanzó 26%.
En esta ocasión, no hubo apoyo a la iniciativa por parte de Villarruel, aunque sí habilitó la votación sobre tablas igualmente para tratar el proyecto (necesita dos tercios), lo que derivó en la aprobación a mano alzada.
Fue el senador salteño del peronismo disidente (no kirchenrista), Juan Carlos Romero, quien pidió en el final de la sesión llamada por los pliegos de los embajadores, la incorporación del proyecto de resolución 615/24.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, algunos senadores argumentaron en los pasillos del Congreso que el ascenso del vocero presidencial, Manuel Adorni, como Secretario de Estado, y mejora en su sueldo, motivó la votación en el recinto de la Cámara alta.

