Por Francisco Martirena Auber 
@martirena74

Tal vez en el momento político menos propicio, los cuatros gobiernos del Mercosur recibieron un alerta de las centrales industriales del bloque respecto de cómo avanza la negociación con la Unión Europea (UE), lo que ya provocó algunos cruces con desmentidas informales y cuestionamientos recíprocos.

Mientras se está desarrollando en la ciudad de Asunción una nueva ronda negociadora, que se extenderá hasta el próximo viernes, la Unión Industrial Argentina (UIA); la Confederación Nacional da Indústria (de Brasil); la Unión Industrial Paraguaya; y la Cámara de Industrias del Uruguay emitieron una fuerte declaración, planteando en primer lugar la falta de transparencia de los diálogos que mantienen ambos bloques.

Luego, en forma detallada, plantearon todas las medidas necesarias para proteger al Mercosur, en diversos capítulos de un eventual acuerdo de libre comercio, posiciones que, si bien se conocían por separado, nunca se habían manifestado en forma conjunta.

La reacción no se hizo esperar. Fuentes de los gobiernos argentino y brasileño coincidieron ayer, consultados por Crónica, en que una parte de esos temas que los industriales dan por "entregados" "están siendo todavía negociados". Y arremetieron: "La cuestión de supuesta falta de transparencia es falsa. Los sectores fueron debidamente informados y las posiciones fueron consultadas con ellos. No parece bueno estar haciendo declaraciones ahora que estamos haciendo un esfuerzo por acercar las posiciones".

Entre los ejes explicitados por los empresarios, se encuentran: el "trato especial y diferenciado" con extensión de desgravaciones para bienes; ampliación de cuotas de exportación (por caso, 160.000 toneladas anuales de carne vacuna); eliminación de subsidios agrícolas; aplicación de reglas de certificación de origen que impidan triangulación, especialmente del Sudeste Asiático; límites en compras y contrataciones públicas y rechazo a la extensión de las patentes.