Si un funcionario K estuvo siempre entre las cuerdas, judicialmente hablando, fue De Vido, procesado e indagado en más de una oportunidad. Pero al penal de Ezeiza fue trasladado por la causa de Río Turbio, la cual investiga una malversación de fondos públicos para distintas obras en esa localidad de Santa Cruz, de unos $26.000 millones entre los años 2006 y 2016. Además, la semana pasada fue procesado por el delito de defraudación contra la administración pública en las millonarias compras de barcos cargados con gas natural licuado.

Desde la Cuenca Carbonífera en Santa Cruz se desprendió una causa por malversación de fondos por 26.000 millones de pesos, suma que debía destinarse a la modernización y puesta en valor del complejo minero Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).

El desvío de fondos en perjuicio del erario público se calcula en 265 millones de pesos. La denuncia fue presentada por Omar Zeidán, actual interventor de la empresa. Además de De Vido, en la mira hay unos 36 imputados.

La Sindicatura General de la Nación detalló que los fondos bajo investigación incluían los planes de modernización de la mina de Río Turbio, como también la construcción de la Usina Térmica, que tuvo once modificaciones de costo, incrementando su valor en un 98%. También se agregó la puesta en valor de un tren por casi 443 millones de pesos, obra que nunca se terminó y se pagó parcialmente.

El otro pedido de detención era por la causa en la que se lo procesó con prisión preventiva por la compra de buques con gas natural licuado. El diputado está acusado de haber participado en una "maniobra defraudatoria llevada a cabo en el marco de la importación de gas natural licuado realizada durante los años 2008 a 2015 por el Ministerio de Planificación Federal".