Al cabo de varios cruces mediáticos, el gobierno nacional y la Unión Industrial Argentina ( UIA) tendrán oportunidad de sellar la paz. Será el lunes próximo, en Casa Rosada, cuando el jefe de gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera, reciban al consejo directivo de la entidad empresaria.

Así se informó este martes en Balcarce 50, cuando el mal momento por el que transita la relación entre el gobierno y la UIA por las importaciones indiscriminadas acababa de tener un nuevo pico de tensión con las declaraciones del vocal de la corporación industrial, José Urtubey.

En declaraciones radiales, Urtubey advirtió que “’no me gustan las descalificaciones ni las bravuconadas”, como si le respondiera a Cabrera, quien días atrás pidió a los empresarios que “dejen de llorar e inviertan en el país”. Al hablar por radio Cooperativa, el hermano del gobernador justicialista de Salta, Juan Manuel Urtubey, propuso “trabajar en conjunto, sin descalificaciones”.

También propietario de Celulosa Argentina, José Urtubey después trató de distender la polémica con Cabrera reconociendo la “falta de competitividad” de la industria argentina. También evaluó que “la necesidad del cambio viene por el lado de trabajar en conjunto”, proponiendo que “las importaciones realicen una integración inteligente”.

Réplica y contrarréplica
El origen de las fricciones entre gobierno e industriales fueron las declaraciones del presidente de la UIA, Miguel Acevedo, la semana pasada, quejándose de la falta de respuesta oficial al reclamo de la entidad por la competencia de bienes y servicios importados. El sábado, Cabrera salió a cruzar a Acevedo con una expresión poco institucional, como “dejen de llorar”.

El lunes, en la reunión de gabinete, el presidente Mauricio Macri cargó las tintas felicitando a Cabrera por su dura respuesta, y agregando de su propia inspiración que el ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, “les rompió la cabeza a muchos de estos tipos”. A su vez, Acevedo salió a responder el brulote del ministro con un dejo irónico, señalando que “me llamó la atención la declaración de Cabrera, quizás están un poco susceptibles”.

Sin embargo, el industrial evaluó que “hay que poner paños fríos y volver a tener discusiones más profesionales, porque si no, volvemos a la dicotomía empresa chica-empresa grande e industria versus campo. Eso no existe hoy en la Argentina”.