Analizan el alcance del acuerdo en EE.UU. que involucraría a tropas argentinas en la lucha contra el terrorismo extranjero y cárteles
El presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti, habrían firmado documentos en el marco del encuentro "Escudo de las Américas" que proponen un giro en el rol de las Fuerzas Armadas.
El reciente paso del presidente Javier Milei por Estados Unidos para participar en el encuentro "Escudo de las Américas" habría sellado un compromiso que marca un quiebre en la doctrina de seguridad nacional. Según trascendidos de documentos firmados por el mandatario y su ministro de Defensa, Carlos Presti, Argentina habría aceptado involucrar directamente a las Fuerzas Armadas en la lucha contra carteles criminales y organizaciones terroristas extranjeras, una tarea hasta ahora reservada exclusivamente a las fuerzas de seguridad.
Este acuerdo, que alinearía incondicionalmente al país con la doctrina de "Estados Unidos Primero" de la administración Trump, implicaría que los militares argentinos reciban instrucción directa del Pentágono. El objetivo sería conformar fuerzas de combate con capacidad operativa para "demoler" organizaciones narcocriminales en el hemisferio occidental, lo que abriría la puerta a intervenciones armadas en puntos calientes de la región, como el Caribe o zonas fronterizas con países vecinos.
Sin embargo, la medida ya habría encendido las alarmas en el Congreso y entre especialistas en derecho constitucional. Advierten que este compromiso militar violaría la actual Ley de Defensa, la cual prohíbe taxativamente la intervención del Ejército en asuntos de seguridad interior. La firma de estos documentos podría desembocar en un pedido de interpelación inmediata para el ministro Presti, ante lo que la oposición considera un avance sobre las leyes que separan la defensa nacional de la seguridad interna.
El documento firmado también impulsaría una política de "paz a través de la fuerza", promoviendo la creación de una coalición multilateral para combatir amenazas compartidas. No obstante, esto requeriría cambios profundos en la legislación argentina actual, ya que la cooperación en seguridad fronteriza bajo un mando militar es un debate que aún no ha pasado por el tamiz del Poder Legislativo.
Por último, el alineamiento bajo la renovada "Doctrina Monroe" de Washington situaría a la Argentina en la primera línea de contención contra las influencias extranjeras, específicamente China, en América Latina. De confirmarse la implementación de estos protocolos, el país no solo cambiaría su marco legal, sino que se convertiría en el principal socio operativo de los Estados Unidos para el control territorial del Cono Sur, un rol que promete reconfigurar las relaciones diplomáticas con socios estratégicos de la región.

