Crisis en todo el país: siete empresas cerraron en la última semana y casi 800 trabajadores fueron despedidos
En la última semana se confirmó el cierre de plantas y fábricas en Buenos Aires, Tucumán y Catamarca. El impacto en el empleo formal afecta a cientos de familias.
El sector industrial atraviesa una profunda crisis por la caída del consumo interno y la apertura de importaciones que provocaron -tan solo en la última semana- el cierre de varias plantas de producción y el cese de actividades de empresas comerciales, lo que se tradujo en miles de despidos a nivel nacional.
En la localidad bonaerense de Morón, el Frigorífico San Roque anunció el viernes pasado el cierre definitivo de su planta productiva y la desvinculación de 140 operarios.
La empresa atribuyó la decisión a la inviabilidad del negocio en el contexto económico actual. "Por la presente se le notifica que por cambios drásticos habidos en las condiciones económicas del país, sumados a la indiscriminada apertura comercial que conlleva a la importación de carnes sin ningún tipo de control, circunstancias que han alterado de manera sustancial las reglas comerciales, provocando la drástica baja del consumo por factores socioeconómicos ajenos a esta empresa, circunstancias que han tornado inviable la continuidad de la producción", detalló el texto emitido por la firma.
El sector textil y de indumentaria también sufrió el cierre de la planta de Cocot y Dufour en el barrio porteño de Parque Chas. La fábrica cesó sus actividades dejando a 140 trabajadores sin empleo, tras un año de reducción de personal que llevó la dotación de 500 a poco más de un centenar de empleados.
Por su parte, la comercializadora Beer Market confirmó el cierre simultáneo de sus más de 20 sucursales distribuidas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Conurbano. La decisión afectó a 300 trabajadores, quienes denunciaron el inicio de un proceso preventivo de crisis y el ofrecimiento de indemnizaciones por debajo de los parámetros establecidos por ley.
En el rubro de electrodomésticos, la empresa Goldmund, titular de la marca Peabody, solicitó la apertura de su concurso de acreedores ante el Juzgado Comercial 21. La firma, que emplea a 250 personas en su planta de La Tablada, demanda una reestructuración de sus pasivos para garantizar la continuidad de la operación comercial y productiva.
Goldmund funciona en un predio que anteriormente pertenecía a la firma Whirlpool, la cual también cerró sus operaciones recientemente.
Cierres y despidos en todo el país
En la provincia de Tucumán, la empresa de empaques Panpack SA cerró su planta tras más de 50 años en actividad. La firma ya se encontraba en concurso preventivo y, con esta medida, 75 trabajadores perdieron sus puestos debido a la pérdida de rentabilidad acumulada.
La crisis también se extiende hacia Catamarca, donde el parque industrial de El Pantanillo sufrió tres bajas importantes para la provincia. La empresa de refrigeración NEBA anunció su cierre definitivo, afectando a 56 empleados, tras haber recibido previamente financiamiento público del Banco Nación y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Asimismo, la textil VVC en la misma provincia anunció el fin de sus operaciones, dejando a 30 operarios en la calle y un tendal de deudas salariales y previsionales.
En el departamento de Valle Viejo, la fábrica de calzados Dabra, perteneciente al grupo Dexter, también cerró su planta de Sumalao, sumando 23 despidos adicionales al registro provincial.

