INFORME

El colectivo aprieta el bolsillo: el gasto en transporte se disparó 996% en la era Milei y supera a la inflación

En dieciséis meses, el gasto en transporte se multiplicó casi por diez. El Observatorio de Tarifas del IIEP expone la brecha insostenible entre lo que cuesta mover a la ciudad y lo que pagan los usuarios.

Florencia Guerrero
Directora de medios digitales en Diario Crónica.

La "sensación" de inflación es cada vez más concreta, mientras en las entrevistas el Gobierno afina su discurso respecto de la política económica, en la calle miles de usuarios pelean con la SUBE. El Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), que integran la UBA y el Conicet, publicó un informe que sintetiza la situación del transporte en pocas cifras. 

Por un lado, el trabajo expone que el costo técnico de un viaje en colectivo en el AMBA es de $1.811, mientras que en la Ciudad se paga $681. La brecha alcanza el 165%.

El colectivo aprieta el bolsillo: el gasto en transporte se disparó 996% en la era Milei y supera a la inflación

Por el otro se expone la magnitud del impacto en los hogares. El gasto en transporte público en el AMBA creció 996% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, desde el inicio de la gestión de Javier Milei. En el mismo lapso, la inflación general fue de 203%. En términos concretos, el costo de viajar en colectivo se multiplicó varias veces en poco más de un año.

Para entender mejor, vale aclarar que el informe desagregó cómo evolucionaron las tarifas: en marzo, el boleto mínimo en la Ciudad de Buenos Aires llegó a $681,50 para recorridos de hasta tres kilómetros. En la Provincia de Buenos Aires trepó a $832,57, mientras que en el interior el promedio ponderado alcanzó $1.490. Ninguno de estos valores cubre el costo real del sistema.

La Secretaría de Transporte estimó que sostener el servicio requiere $1.811 por pasajero. La diferencia se cubre con subsidios estatales, aunque ese esquema se redujo de manera sostenida en los últimos meses. La diferencia la pagan los usuarios. 

El ajuste y la descoordinación del sistema

Desde el 1 de febrero de 2024, el Gobierno nacional redujo su participación en el financiamiento del transporte y ese impacto resultó más fuerte en el interior. El IIEP detalló que el Fondo de Compensación del Interior representaba el 27% de los subsidios en Rosario, el 28% en Córdoba, el 35% en Bariloche y el 40% en Río Gallegos.

La Secretaría de Transporte, a cargo de Franco Mogetta, trasladó esa responsabilidad a las provincias. En Bariloche, por ejemplo, el boleto pasó de $857 en junio de 2019 a $2.046 en marzo de 2026, con un aumento real del 139%, según el informe.

En el AMBA, el esquema también muestra tensiones. La Ciudad sostiene subsidios propios, la Provincia perdió financiamiento nacional y la Nación mantiene las líneas interjurisdiccionales. Como resultado, cada jurisdicción fijó sus reglas tarifarias y el sistema quedó fragmentado.

El transporte explicó 28 puntos porcentuales del aumento interanual del 46% en la canasta de servicios básicos. Más del 60% de ese incremento provino del transporte.

El colectivo aprieta el bolsillo: el gasto en transporte se disparó 996% en la era Milei y supera a la inflación

La postura oficial y el impacto en los usuarios

El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que "el Estado sostiene artificialmente precios bajísimos en transporte" y sostuvo que "estos subsidios no son gratis, sino que se pagan con inflación".

En la misma línea, el cuestionado vocero presidencial Manuel Adorni aseguró cuando se anunció el fin del aporta estatal: "El subsidio a la oferta va a ir camino a su extinción. Nuestro norte es que el subsidio lo reciba precisamente la demanda, el usuario". También planteó que "el Gobierno está corrigiendo años de desajuste financiero y llevando la tarifa a un nivel que pueda cubrir el costo real del servicio".

En marzo de 2026, un usuario del AMBA paga 165% más que dos años atrás. El esquema de subsidio a la demanda se canaliza a través de la tarjeta SUBE, con descuentos del 55% para beneficiarios de la Anses, aunque no alcanza a la totalidad de los usuarios.

Más peso en el ingreso y desigualdad en el acceso

El IIEP también midió el peso del transporte en los ingresos. En marzo de 2025, la canasta de servicios representaba el 10,8% del salario promedio registrado. Un año después, subió al 12,3%.

Con un salario promedio estimado en $1.741.460, los servicios públicos -incluido el transporte- consumen más de dos semanas de ingresos mensuales. El transporte, por sí solo, explica el 47% de esa canasta.

Para quienes no reciben subsidios directos, el impacto es mayor en términos relativos, porque el sistema mantiene un esquema progresivo en el diseño, pero en la práctica genera diferencias en el esfuerzo que realiza cada hogar.

Menos subsidios y más presión sobre las tarifas

El informe indicó que en el AMBA las tarifas cubren el 65% del costo del sistema, mientras que el Estado aporta el 35% restante. Esa proporción cambió con rapidez: en enero de 2026 la cobertura estatal era del 52%.

La Secretaría de Transporte fijó subsidios por $71.965 millones en marzo, según la Resolución 16/2026. En febrero habían sido $93.624 millones, lo que implicó una reducción del 23% en un mes.

Vamos al ejemplo, si el costo técnico por pasajero es de $1.811, un hogar que utiliza dos colectivos diarios destinaría más de $100.000 mensuales al transporte.

El informe del IIEP cierra con un dato que- otra vez-, se aleja del discurso oficial. Desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos en el AMBA aumentó 591%, frente a una suba del 203% en el índice general de precios, en ese marco, la dinámica de tarifas y subsidios se convirtió en uno de los factores centrales del costo de vida.

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