AGENDA Y REFORMA

El FMI propuso cambios clave en Ganancias, IVA y Monotributo para el sistema impositivo argentino

El organismo internacional presentó cinco ejes estructurales que buscan ampliar la base de recaudación, simplificar trámites y reducir tributos distorsivos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó una serie de sugerencias destinadas a transformar el esquema impositivo de Argentina con el objetivo de mejorar los ingresos públicos y reducir las distorsiones del sistema actual. 

Las propuestas fueron publicadas en el marco de la revisión del "Artículo IV", el informe de vigilancia económica que el organismo emitió tras la segunda revisión del acuerdo vigente. 

Según estimaciones de la entidad conducida por Kristalina Georgieva, una reestructuración federal integral podría generar un incremento de recursos equivalente al 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI), beneficiando de forma directa a las provincias con la mitad de ese monto recaudado.

Los cinco ejes centrales de la reforma sugerida

El documento técnico elaborado por el organismo internacional identificó cinco prioridades específicas para modificar la estructura de los impuestos que pagan los contribuyentes argentinos:

  • Unificación y revisión del IVA: El gasto tributario por exenciones y beneficios en el Impuesto al Valor Agregado alcanza el 1,2% del PBI. El organismo propuso unificar las alícuotas generales y recortar regímenes preferenciales, implementando compensaciones específicas para proteger a los hogares vulnerables.

  • Ampliación del impuesto a las Ganancias: El FMI recomendó reducir el umbral de ingresos mínimos para lograr que al menos el 20% de los trabajadores formales quede alcanzado por el tributo, volviendo a parámetros similares a los vigentes en 2019. Proyectan que este ajuste aportaría un 0,4% adicional del PBI.

  • Reestructuración del Monotributo: El informe advierte que la baja carga del sistema simplificado respecto al régimen general genera fragmentación y frena el crecimiento corporativo. La sugerencia es alinear progresivamente las alícuotas y contribuciones sociales de las categorías con el esquema general para mitigar los saltos bruscos al facturar.

  • Impuesto sobre Sociedades (IS): Ante una alícuota máxima local del 35% -frente a un promedio global del 25%-, se planteó la posibilidad de establecer una tasa fija del 30% combinada con un impuesto mínimo basado en la facturación de las empresas.

  • Actualización de impuestos especiales: Consiste en indexar por inflación los gravámenes sobre combustibles y tabaco, además de unificar criterios mixtos para tasas aplicadas a bebidas azucaradas y alcohol, estimando un ingreso equivalente al 0,5% del PBI.

El camino hacia la eliminación de retenciones

De acuerdo con el planteo del organismo, el espacio fiscal que se genere a partir de estas modificaciones debería ser utilizado por la administración del presidente Javier Milei para avanzar en la quita gradual de los gravámenes considerados perjudiciales para la actividad económica.

"El Estado argentino debería aprovechar el espacio fiscal que se genere para eliminar gradualmente los impuestos identificados como distorsivos",
detalló el informe, señalando puntualmente a las retenciones aplicadas a las exportaciones agrícolas y a los tributos sobre transacciones financieras (impuesto al cheque).

Las proyecciones del ente financiero sostienen que la eliminación total de los derechos de exportación a las oleaginosas y cereales como la soja, el maíz y el trigo generaría una suba del 10% en las ventas externas del sector agroindustrial, lo que se traduciría en un ingreso anual adicional de aproximadamente 5.000 millones de dólares para el país. 

El Poder Ejecutivo se comprometió ante el organismo a presentar un proyecto de reforma tributaria integral antes de fin de año.

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