El Gobierno promulgó la reforma de la Ley de Glaciares
A través del Decreto 271/2026, el Ejecutivo habilitó cambios en la protección ambiental para fomentar inversiones mineras en áreas periglaciares.
El presidente Javier Milei promulgó este viernes la reforma a la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares, la cual fue publicada hoy en el Boletín Oficial.
La nueva normativa, que lleva también la firma del Jefe de Gabinete Manuel Adorni, delega en las provincias la potestad para definir la viabilidad de proyectos industriales en áreas que anteriormente gozaban de una protección ambiental estricta.
Impulso a la minería de cobre y litio
El objetivo central de la reforma es "destrabar" proyectos mineros que se encontraban paralizados por la legislación anterior. Con esta modificación, el gobierno libertario busca atraer inversiones destinadas a la extracción de minerales críticos para la transición energética.
Según el nuevo texto, las prohibiciones de exploración y explotación quedarán circunscritas únicamente a zonas donde se compruebe una importancia hídrica estratégica para el consumo humano o la agricultura.
Cambios en la autoridad de aplicación
Aunque el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) conservará la titularidad del registro técnico, la responsabilidad de incorporar o retirar áreas del listado de protección oficial recaerá ahora en las autoridades locales.
Las provincias podrán gestionar sus recursos naturales bajo la premisa de que los cuerpos de hielo son reservas estratégicas, pero con la flexibilidad de habilitar obras de infraestructura o actividades industriales previa identificación de la jurisdicción competente.
Rechazo del sector científico y ambiental
La Ley 27.804 enfrenta una fuerte resistencia por parte de organizaciones civiles y redes académicas. La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, junto a la Facultad de Agronomía de la UBA, advirtieron sobre las consecuencias a largo plazo en el acceso al agua.
Los científicos cuestionan la descentralización del análisis técnico, señalando que los glaciares son proveedores esenciales para la recarga de cuencas hidrográficas y que su protección no debería quedar supeditada a interpretaciones locales.

