El Gobierno de Javier Milei reglamentó el Régimen de Incentivos para la Formalización Laboral
El Ejecutivo confirmó la medida que busca acelerar la creación de empleo registrado y avanzar en la formalización del mercado laboral argentino. La normativa quedó oficializada a través de la publicación del Decreto 315/2026 en el Boletín Oficial luego de que la Justicia fallara a favor del Gobierno.
El Gobierno reglamentó este lunes el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una medida que apunta a fomentar la registración de trabajadores mediante la reducción de contribuciones patronales.
La iniciativa fue formalizada esta madrugada a través del decreto 315/2026, publicado en elBoletín Oficial, que lleva la firma también por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y parte del gabinete económico y social.
El nuevo esquema establece beneficios para los empleadores que incorporen personal no registrado, con el objetivo de reducir la informalidad laboral.
Según la normativa, podrán acceder al régimen quienes contraten trabajadores que no hayan tenido empleo formal previo reciente o que provengan de situaciones de desempleo o actividad independiente.
El RIFL alcanza a cuatro perfiles específicos: personas sin empleo registrado al 10 de diciembre de 2025, desempleados en los últimos seis meses, ex monotributistas sin vínculo de dependencia reciente y trabajadores provenientes del sector público. De este modo, el Gobierno busca ampliar el universo de potenciales beneficiarios.
Para acceder al régimen, los empleadores deberán estar inscriptos ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) desde el 10 de diciembre de 2025. Además, las nuevas contrataciones deberán registrarse entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, con un límite de hasta el 80% de la plantilla bajo este esquema.
El principal incentivo consiste en una reducción de las contribuciones patronales durante los primeros 48 meses de cada relación laboral. Las alícuotas se fijaron en 2% y 3%, dependiendo del destino de los aportes, lo que implica una significativa disminución de la carga laboral para las empresas.
La norma mantiene la obligatoriedad de aportes al Fondo de Asistencia Laboral y aclara que los beneficios no serán retroactivos si el empleador no adhiere en tiempo y forma. Asimismo, prevé la articulación con programas sociales para garantizar que los trabajadores no pierdan sus prestaciones al ingresar al empleo formal.

