DECLARACIÓN

Julio De Vido, ante los jueces de la causa Cuadernos: "Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa"

El ex ministro de Planificación prestó testimonio después de la ex presidenta Cristina Kirchner. No aceptó preguntas.

El ex ministro de Planificación, Julio De Vido, insistió este martes con su pedido para que le otorguen el beneficio de prisión domiciliaria. Así lo hizo al declarar como acusado en el juicio por la causa Cuadernos.

"Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa", manifestó el ex funcionario, que prestó declaración luego de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y tampoco aceptó preguntas.

"Estoy solicitando la prisión domiciliaria por razones de salud. Por lo tanto, después de prestar declaración, le pediría poder retirarme para atenderme", agregó el ex ministro.

De Vido fue a condenado a cuatro años de prisión por la tragedia ferroviaria ocurrida en la estación de Once y se encuentra detenido en la cárcel de Ezeiza. En noviembre pasado, la Corte Suprema de Justicia dejó firme la pena contra el ex funcionario por ser partícipe necesario del delito de administración fraudulenta de fondos públicos, en el marco de lo que se denominó la causa "Once II".

Allí se le atribuyó que, como ministro de Planificación Federal y autoridad de aplicación de los contratos ferroviarios, conocía y toleró el uso indebido de fondos públicos por parte de la concesionaria TBA, lo que perjudicó al Estado.

En su breve declaración por la causa Cuadernos, De Vido rechazó "total y categóricamente por falsa e infundada" la acusación del Ministerio Público Fiscal, que fue formulada durante la investigación por Carlos Stornelli y en el debate es defendida por la fiscal general Fabiana León. Además, criticó a la Unidad de Información Financiera (UIF): "Personalmente, creo que no debería ser parte de este proceso".

El ex funcionario solicitó que se incorpore a su declaración lo que dijo tiempo atrás, al ser indagado en la etapa de instrucción de la causa. Y al cabo, se reservó el derecho de declarar en otro momento del juicio, algo que los imputados siempre tienen permitido.

De Vido y el reclamo de la prisión domiciliaria

A partir de su detención en Ezeiza, la defensa de Julio De Vido insistió que cumpla la condena en su casa. Por un lado, invocó que tiene 76 años y supera el límite de 70 previsto para solicitar ese beneficio. Y por el otro, argumentó problemas de salud, entre ellos diabetes, hipertensión y afecciones cardíacos.

"Le están dando pan y, ahora, le están dando agua caliente para el mate cocido. Las condiciones siguen siendo, para mi gusto, completamente infrahumanas. No estoy pidiendo que el servicio penitenciario lo atienda como en un hotel, pero mínimamente que me dejen ingresar cosas que hasta ahora no he podido", reclamó su esposa, Alejandra Minnicelli, en noviembre pasado.

Los abogados del ex funcionario sostuvieron que el Servicio Penitenciario no le proveía los medicamentos necesarios, como la insulina, ni una dieta acorde a sus prescripciones médicas. Eso fue rechazado tanto por el juez Ricardo Basílico, a cargo de la ejecución de la pena, como por la Cámara Federal de Casación Penal.


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