ESTRATEGIA PARLAMENTARIA

La Libertad Avanza impulsará a Lilia Lemoine como presidenta de la Comisión de Juicio Político

El oficialismo pondrá en funciones una comisión que estuvo inactiva durante dos años. Sebastián Pareja, a la Bicameral de Inteligencia. Milei, el caso Adorni y los movimientos en la oposición.

La Libertad Avanza tiene decidido promover a Lilia Lemoine para que encabece la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados. El movimiento supone un viraje en la táctica parlamentaria del oficialismo, que mantuvo ese organismo deliberadamente inactivo durante más de dos años.

La definición fue tomada en la cúpula del espacio libertario, con el respaldo de Karina Milei y el acompañamiento del titular de la Cámara baja, Martín Menem. Aún debe ser ratificada por el pleno de la comisión para completar su integración formal. Pero no es un trámite burocrático: supone ocupar un terreno institucional que el propio Gobierno había optado por dejar vacío durante su etapa de mayor fragilidad en el Congreso.

En los primeros tramos de la gestión, el kirchnerismo activó pedidos de juicio político contra el Presidente. Ante ese escenario, y con un bloque que no llegaba a reunir un tercio propio, el oficialismo prefirió no constituir la comisión. El razonamiento era simple: habilitarla equivalía a abrir el canal formal por el que debía tramitar cualquier intento de remoción del jefe de Estado, en un momento en que la oposición podía armar mayorías ocasionales.

Ese criterio se extendió en el tiempo. A lo largo de esos dos años, La Libertad Avanza acumuló numerosas derrotas legislativas y tuvo dificultades para sostener vetos presidenciales. La comisión quedó así congelada como mecanismo de resguardo.

El único intento por reactivarla terminó en conflicto. La disputa por la presidencia del cuerpo, con la diputada Marcela Pagano en el centro de la escena, desembocó en un enfrentamiento abierto con la conducción oficialista y con el propio Milei. El episodio no solo frustró la conformación de la comisión, sino que derivó en una de las primeras rupturas formales dentro del bloque.

Un tablero que cambió

La resolución de activar la Comisión de Juicio Político llega en un contexto diferente, tras las elecciones de octubre. Con más de 110 votos entre legisladores propios y aliados, el oficialismo superó la etapa de mayor exposición. Sin mayoría propia, pero con margen para frenar ofensivas, el Gobierno decidió impulsar a Lemoine: una diputada de alineamiento total con la conducción y con un perfil que no apunta a la negociación sino a la confrontación cuando el caso lo requiere.

En el entorno oficial resaltan su disposición a no ceder posiciones en un ámbito donde los conflictos institucionales pueden escalar con rapidez.

La comisión, en ese marco, dejó de representar un peligro para transformarse en un espacio a controlar. Ya no se tratará de administrar tensiones, sino de blindar al Gobierno frente a eventuales avanzadas de la oposición.

La misma lógica aparece en otra decisión que se procesa en paralelo. El oficialismo promoverá a Sebastián Pareja para presidir la Comisión Bicameral de Inteligencia. Pareja conduce La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y es uno de los dirigentes de mayor confianza de Karina Milei dentro del armado del partido.

Su eventual designación implica colocar a un referente karinista al frente del control parlamentario del sistema de inteligencia, un área de alta sensibilidad política. En el oficialismo la interpretan como un movimiento natural en una etapa de consolidación.

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