Revelan que la escribana de Adorni había trabajado para narcos que usaban testaferros
Adriana Nechevenko certificó las recientes operaciones inmobiliarias del Jefe de Gabinete. La profesional registra antecedentes como testigo en un megajuicio por tráfico de efedrina ocurrido hace 12 años.
La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster fue citada por el fiscal Gerardo Pollicita para declarar el próximo miércoles. El objetivo de la citación es esclarecer las condiciones de compra de dos propiedades pertenecientes al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni: una casa en un country de Pilar adquirida en 2024 y un departamento en Caballito en 2025.
Los antecedentes: el caso de la efedrina
Según reveló una investigación publicada por el Diario Clarín, Nechevenko no es ajena a los tribunales de Comodoro Py. En 2014, la escribana declaró como testigo en un juicio oral contra una banda dedicada al narcotráfico. En aquel proceso, se determinó que la profesional trabajó durante varios años para Alfredo Abraham y Josué Fuks, quienes lideraban una estructura que importó casi 10 toneladas de efedrina en solo diez meses.
De acuerdo con los documentos judiciales citados por Clarín, Nechevenko intervino en:
La certificación de firmas de los imputados ante la Sedronar.
La constitución de "sociedades fantasma" que servían como bocas de importación para la droga.
Trámites de Guillermo Ascona, un vendedor ambulante que actuaba como testaferro de la banda y figuraba como importador de 1.900 kilos de efedrina.
La conexión con el presente
La lupa judicial sobre Nechevenko se reavivó tras conocerse su rol en las escrituras de Adorni. En el caso del departamento de Caballito, la operación se realizó mediante préstamos no bancarios por un total de 200.000 dólares, otorgados por dos mujeres que, según relevamientos periodísticos, manifestaron no conocer al funcionario.
Asimismo, registros de ingresos a la Casa Rosada publicados por el sitio Letra P indican que la escribana visitó al Jefe de Gabinete en siete oportunidades.
Condenas y prófugos
El juicio de hace 12 años, donde el fiscal fue Diego Luciani, terminó con condenas de hasta 11 años de prisión para los clientes de la escribana. Sin embargo, Josué Fuks, figura central de la organización y cliente habitual de la escribanía, permanece prófugo de la justicia hasta el día de hoy.

