El nene de Tunuyán, Mendoza finalmente consiguió lo que tanto anhelaba, en este momento le están colocando un catéter y esta semana se llevará a cabo el trasplante de médula ósea que estuvo esperando hace tantos años. Su madre está muy agradecida y desea conocer al donante.

Romina Di Césare, envió un mensaje de gratitud, desde el hospital de niños Sor María Ludovica de La Plata, para todos los que se preocuparon por Joaquín Lizarde, su hijo, que acaba de ingresar al quirófano para que le coloquen un catéter, el paso previo al trasplante por el que tanto luchó.

 

“Nos internamos el sábado a la tarde y en este momento mi hijo ingresa a la intervención por su catéter. En unas horas iremos al Garrahan para aplicarle sus rayos y luego, al regreso, se hará el trasplante acá en La Plata. Sé que va a salir todo bien porque es un guerrero. Joaquín entró con Diosito y la virgencita y con ellos va a salir”, escribió la mamá, vía whatsapp, a Los Andes.

Alegre, agradecido y lleno de vida, Joaquín ha venido sorteando momentos difíciles desde que es muy pequeño: a los 2 años le diagnosticaron un cáncer de vejiga y, tiempo después, se le sumó una leucemia linfoblástica aguda que lo obligó a internaciones, cirugías y tratamientos de quimioterapia casi en forma permanente.

“Fueron años de constante lucha e incertidumbre”, recuerda Romina, que se trasladó a La Plata con toda su familia hasta el momento de la esperada intervención.

 

Pero la esperanza apareció en octubre de 2021, seis años después de iniciado el extenso recorrido por consultorios médicos y hospitales. Fue cuando el Incucai le informó que por fin había aparecido un donante de médula ósea compatible casi en su totalidad con Joaquín, aquel llamado telefónico cambió el clima y las perspectivas en el hogar.

En pocas horas, por fin, Joaquín recibirá células madres sanas y limpias. Células que le brindarán gran calidad de vida. Era la única chance para hacer frente a su enfermedad, les dijeron los médicos.

 

¿Quién es el donante?

Muy poco se sabe del donante, un héroe solidario y desinteresado. “Solamente se supo que es argentino, que goza de muy buena salud y que está feliz de poder ayudar a un niño enfermo”, explicó la mamá.

“Mi deseo es conocerlo. Necesito saber quién es y agradecerle en persona. Le debo la vida de mi hijo y le debo la propia, porque tampoco tengo vida si mi hijo sufre. Lo que hizo no tiene precio, es un acto de amor sin límites”, reflexionó Romina.

Una vez superado este trance, Romina dijo que seguirá indagando para conocer al donante.

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