Amenaza de paro de colectivos en el AMBA: lejos del acuerdo entre la UTA y las cámaras empresarias
Los empresarios ratificaron que atraviesan una situación económica y operativa de "extrema fragilidad patrimonial", lo que coloca al sistema de transporte público en un estado de "virtual inviabilidad".
El fantasma del paro de colectivos vuelve a cobrar forma, tras el fracaso de la paritaria entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los empresarios del sector. El gremio dispuso el estado de alerta y movilización y, tal como ocurrió con el pago del aguinaldo, amenaza con una medida de fuerza en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) si no hay un aumento salarial "acorde con la inflación", advirtieron desde el sindicato.
Esta semana se realizó la primera audiencia en forma virtual, entre la UTA y los representantes de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (Ceutupba).
Las empresas, según publicó el sitio web Iprofesional, ofrecieron una suba del uno por ciento mensual, siguiendo la hoja de ruta del Ministerio de Economía. En la audiencia monitoreada por la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, los paritarios gremiales consideraron la propuesta como "insuficiente" frente al contexto inflacionario actual, expresando que "si aceptamos esta oferta estaríamos avalando una rebaja de los ingresos".
Los empresarios ratificaron que atraviesan una situación económica y operativa de "extrema fragilidad patrimonial", lo que coloca al sistema en un estado de "virtual inviabilidad". Las cámaras consideraron que se encuentran frente a un "cuadro de estrangulamiento financiero" producto de la suba constante en costos operativos como combustibles, repuestos y seguros y severas distorsiones tarifarias y falta de actualización de los mecanismos de compensación económica por parte del Estado.
A esto le sumaron "una situación cuasi terminal que compromete el pago de salarios, cargas sociales y proveedores estratégicos", al tiempo que advirtieron que, "mientras no se reconozca una nueva estructura de costos por parte de las autoridades, no podrán realizar ofrecimientos que satisfagan las aspiraciones sindicales".
La UTA, por su parte, sostuvo que los trabajadores y trabajadoras del transporte automotor se encuentran "virtualmente rehenes de un sistema paralizado, víctimas de la inacción empresarial y de la falta de respuestas claras por parte del Estado". Ante esta situación, exigió "una respuesta inmediata y concreta al pedido de aumento salarial", dejando constancia en el acta oficial el carácter alimentario de los haberes.
En esa línea, criticó el modelo de transporte que se pretende sostener "si las empresas se caen y los trabajadores no perciben sus sueldos en término o se enfrentan a una creciente precarización". Terminado el encuentro, el sindicato comunicó la decisión de declararse en estado de alerta y movilización y advirtió que, si no se llega a un acuerdo, aplicará las protestas que considere convenientes.

