Bizcochuelo "express" para no prender el horno: una receta que se hace en sartén y lleva solo 6 ingredientes
Olvídate de preparar el horno y sorprende a todos con una sabrosa torta “improvisada”, la cual queda riquísima con todo tipo de infusión e incluso puede ser decorada con diferentes frutas o golosinas.
Los bizcochuelos son una receta emblemática de la Argentina. De hecho, se hace presente como un acompañamiento perfecto para las meriendas, desayunos y celebraciones especiales que reúnan un buen número de personas.
Aunque su preparación tradicional puede ser un tanto precisa porque requiere de varios productos y horno, existe una versión simplificada que lleva pocos ingredientes y se cocina en sartén. Pese a estas características, el resultado final es un completo manjar que no tienen nada que envidiarle a la clásica premezcla industrial
Otra de las grandes ventajas de este bizcochuelo express es que su paso a paso es tan sencillo como rápido, dado que su tiempo de ensamblado + cocción no lleva más de 30 minutos. Además, gracias a su tamaño, alcanza para cubrir varios comensales.
Asimismo, vale la pena mencionar que, como cualquier torta húmeda, esponjosa y con una buena dosis a sabor vainilla, puede acompañarse de cualquier tipo de infusión y existe la posibilidad de guardarla para cuando se quiera comer algo rico en pocos minutos.
Los 6 únicos ingredientes para un bizcochuelo delicioso
- 3 huevos
- 3/4 taza de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 taza de leche
- 1/4 taza de aceite
- 1 1/2 taza de harina leudante
1- Para empezar, vamos a batir, a mano o con batidora eléctrica, los huevos con la taza de azúcar y el chorrito de esencia de vainilla. Lo ideal es que nos quede un creamado sin grumos, ya que debemos lograr que se diluya la totalidad del dulce.
2- Para obtener una consistencia bien esponjosa, sumamos la taza de leche, la taza de aceite y la harina leudante. Mezclamos todo hasta conseguir una única preparación tipo “pasta”, ni líquida ni sólida. Dejamos descansar por unos minutos.
3- Luego de que pase el tiempo estimado, tomamos una sartén, humedecemos con un poco de aceite y volquemos la preparación en su totalidad. Tapamos y cocinamos a fuego medio por unos 20 a 25 minutos (aproximadamente).
4- Cuando la base está dorada y el interior no salga fresco, apagamos el fuego y dejamos enfriar hasta que podemos desmoldar. Finalmente, sacamos de recipiente y depositamos en un plato.
5- La decoración es completamente opcional, de hecho, dada la sencillez de ingredientes, existe la posibilidad de jugar con sabores y texturas. Por ejemplo, se puede bañar con chocolate cobertura; sumar unos conitos de crema chantilly; cortar unas frutas y colocar por encima para aportar frescura; o simplemente rociar un poco de azúcar impalpable.

