ORDEN

Cómo es el "städdag", el truco sueco para mantener un hogar limpio y ordenado

Una costumbre ancestral de los países nórdicos transforma no solo los espacios comunes, sino también la rutina de organización personal. 

La limpieza de la casa o el hogar siempre se torna algo tedioso. Mantener todo en óptimas condiciones requiere muchas veces tiempo y dedicación. Sin embargo, en países como Suecia, esto no constituye una tarea que se aborda en soledad ni resulta aburrida. 

Según una referente nórdica en sustentabilidad y decoración, la clave está en un método poderoso y comunitario conocido como städdag. Este concepto se basa en un día especial en el que vecinos y amigos se reúnen para dedicarse a la tarea de limpiar y ordenar juntos los espacios comunes.

Esta costumbre, que se encuentra profundamente arraigada en toda la cultura nórdica, va mucho más allá de la mera limpieza superficial. En los países nórdicos, la sustentabilidad no es solamente una moda pasajera, sino que constituye una auténtica forma de vida. Este enfoque holístico, combinado con el minimalismo, tiene el poder de transformar por completo el hogar.

Minimalismo: la clave para liberar la mente y el espacio

El verdadero orden de la casa comienza con una decisión que resulta clave: donar todo aquello que no se usa. La experta explica con claridad que no necesitamos tantas cosas como solemos creer. La filosofía del minimalismo nórdico no es solo una cuestión de tener casas estéticamente blancas y vacías, sino que es una filosofía cotidiana que busca simplificar la vida sin que se pierda la belleza o el confort.

Este enfoque es fundamental porque cada objeto que compramos genera un impacto ambiental, desde el momento de su fabricación hasta que lo desechamos. Por esta razón, un consumo que sea mucho más consciente: comprar menos, elegir materiales naturales y buscar siempre que sea posible dar una segunda vida a lo que ya tenemos.

Liberar espacio y lograr desprenderse de todo lo innecesario constituye la clave. De esta manera, las personas no solo ganan orden en lo físico, sino que también experimentan un orden mental que resulta muy valioso.

En los países nórdicos, la sustentabilidad no es solamente una moda pasajera, sino que constituye una auténtica forma de vida.  
En los países nórdicos, la sustentabilidad no es solamente una moda pasajera, sino que constituye una auténtica forma de vida.  
Sustentabilidad en casa: hábitos simples y creativos

El minimalismo sostenible se enfoca en el cuidado de lo que poseemos y en la incorporación de hábitos sencillos que se vuelven automáticos en la rutina diaria. Se sugiere revisar qué necesitamos de forma urgente antes de comprar, reutilizar lo que ya está en casa y buscar soluciones creativas para aprovechar al máximo cada objeto.

Si un objeto no tiene un uso actual, la recomendación es dárselo a alguien que lo necesite o venderlo en un mercado local. En este sentido, hay otros "tips". Estos son:

Comprar con conciencia y elegir materiales duraderos

La recomendación es evitar los productos que vienen envueltos en plástico. Además, es crucial elegir materiales duraderos, como moldes de silicona, trapos que se pueden lavar o cepillos de fibra natural, ya que esto reduce la basura y el gasto económico.

Armar un mini huerto doméstico

En vez de tirar los tallos de lechuga o brócoli, se sugiere ponerlos en agua para que echen raíces y prosperen. Esta es una forma simple y efectiva de reconectar con la naturaleza y aprovechar al máximo las compras de alimentos.

Enseñar el valor del entorno

La sostenibilidad comienza en casa y se aprende simplemente mirando. Es fundamental ser constantes con los adolescentes: si ellos ven que uno separa los residuos o reutiliza, ellos también lo harán. Por ejemplo, en Finlandia, los jóvenes crecen con un sistema de reciclaje que separa hasta seis tipos de residuos y que premia a quienes devuelven los envases. Este sistema enseña que todo posee un valor y que cuidar el entorno es cuidar el futuro.

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