Cómo saber si un huevo está fresco sin romperlo: el truco que no falla
Antes de cocinar, hacé esta prueba simple y evitá sorpresas desagradables. Es mucho más sencillo de lo que parece.
A todos nos pasó: abrís la heladera, ves unos huevos con fecha dudosa y no sabés si usarlos o no. Tirarlos da bronca, pero arriesgarse puede arruinarte la comida… o algo peor. Por suerte, existe un truco casero, rápido y sin margen de error, que te dice al instante si un huevo está fresco. Y lo mejor: no necesitás romperlo ni olerlo.
1. Llená un vaso o bowl con agua fría: No hace falta que sea enorme, con que tenga profundidad suficiente para cubrir el huevo alcanza. El agua debe estar a temperatura ambiente o fría, nunca caliente.
2. Colocá el huevo con cuidado: Despacito, sin golpearlo, meté el huevo en el agua. Ahí vas a observar su comportamiento, que te va a dar la pista clave.
3. Observá cómo se comporta el huevo:
- Si se hunde y queda acostado en el fondo, está fresco.
- Si se hunde pero queda parado, tiene unos días pero todavía es seguro para consumir.
- Si flota, el huevo ya no sirve. Mejor descartarlo.
Con el tiempo, el huevo va perdiendo humedad y el aire se acumula dentro de la cáscara. Cuanto más aire tiene, más flota. Por eso, el huevo fresco se hunde: tiene poco aire adentro. Es ciencia de la buena.
Ahora ya sabés: antes de jugártela con un huevo sospechoso, hacé la prueba del vaso. Es fácil, rápida y te puede ahorrar un disgusto (o una comida arruinada).

