Si bien no hay un número exacto, cada vez son más las historias que se conocen de jóvenes argentinos que deciden cambiar su vida e instalarse en otros países. Y sin dudas, uno de los destinos más elegidos es Europa

Y así es el caso de Gastón Cagnetta, un joven con una historia verdaderamente particular, ya que la pandemia lo obligó a quedarse un tiempo más en su viaje y luego, cuando tuvo la posibilidad de volver, decidió quedarse. Hoy, volvería “de vacaciones, cada dos años”

Todo comenzó en 2016, cuando consiguió una visa de trabajo para Australia y la experiencia lo llevó a querer conocer el mundo un poco más. Por ello, decidió emprender un viaje al viejo continente. 

 

Tres años más tarde, viajó a Dinamarca junto a su novia, Carolina, con el objetivo de estar siete meses y "conseguir experiencia para mejorar el currículum". "Decidimos ir por la facilidad de las visas de trabajo para ella, porque yo tengo pasaporte italiano, la idea era ir siete meses, trabajar y pasear por Europa y después volver", relató, en diálogo con El Cronista.

La pandemia cambió el viaje y los planes del joven

La llegada del Covid-19 fue un palo en la rueda para todo lo que tenían pensado, ya que él esperaba volver a la Argentina para terminar sus estudios en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).

"Y a ella se le terminaba la visa de trabajo y no nos podíamos volver, teníamos que encontrar una forma de que se pueda quedar legal y trabajar. La mejor forma era casándonos, así que nos casamos", sostuvo.

Seguido, el joven destacó una de las virtudes más importantes de Dinamarca: la posibilidad de conseguir trabajo “en un día, algo que ya sabía por qué conoció a varios compatriotas que pudieron conseguir aún sin sabiendo inglés. 

"(A mi), al tener inglés no me costó casi nada, todos los trabajos que conseguí eran por saber inglés. Es super fácil, se puede conseguir trabajo en un día", contó. En este marco, con la posibilidad brindada por la alta casa de estudios, el joven pudo terminar en 2021 su carrera de contador. Y este año, en mayo, logró conseguir un trabajo muy esperado. 

"Después de recibirme y saber algo de idioma me decían 'todo bien, pero no tenés experiencia'. "Creía que nunca iba conseguir un trabajo profesional sin idioma y sin experiencia, pero seguí buscando e intentando hasta que se me dio la oportunidad. Es un trabajo soñado", sostuvo. 

Se trata de una empresa alemana que se encarga de contactar a la institución con el resto de sus sedes. El joven cumple una función que le permite viajar por diferentes países europeos. "Estoy haciendo un tour por todas las oficinas de Europa. Estuve en Alemania, en Francia y acabo de volver de Inglaterra porque estoy conociendo las otras oficinas", detalló.

 

La posibilidad de volver a la Argentina, lejana

"Solo volvería de vacaciones cada dos años", aclaró el joven desde Dinamarca. “Tengo todo que necesito", al tiempo que resaltó la seguridad del país y su nivel educativo: "No solo a nivel académico, sino por los valores que tiene la gente".

Y concluyó: "Dinamarca es una sociedad que se basa en la confianza y eso es algo que se nota día a día. Encontré en Dinamarca la paz que estaba buscando, vivir tranquilo. Es un país que te deja proyectar".

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