VIOLENCIA

El 24,4% de los chicos encuestados no habla con nadie sobre las situaciones bullying que padecen

Según los datos del Ministerio Público Tutelar de la ciudad de Buenos Aires. El 77,2 % de los hechos se produce dentro del ámbito escolar y un 37,8% que también en las redes sociales.

La violencia, el acoso, las burlas son hechos cotidianos en la escuelas. Algunos chicos lo pueden contar y pedir ayuda, pero otros no pueden expresar que son víctimas de bullying . Este jueves es el Día internacional contra la violencia y el acoso escolar, para tomar conciencia y reflexionar sobre la grave situación que padecen muchos menores. 

El 66.2% dijo haber sido víctima de bullying por parte de sus pares o que conoce a alguien que lo ha padecido, según la encuesta realizada por el Ministerio Público Tutelar de la ciudad de Buenos Aires, a la que accedió Cronica.com.ar.  

Fueron 1380  chichas y chicos de entre 12 y 18 años los que dieron sus respuestas en el marco del programa Convivencia Respetuosa entre Pares. Otro dato preocupante que arroja el informe es que el 77,2 % de los hechos se produce dentro del ámbito escolar y un 37,8% que también en las redes sociales.

 

 De la muestra, preocupa al Ministerio el dato sobre el alto porcentaje, el 24,4%, que dijo no hablar con nadie sobre la situación de violencia, según informaron. 

La violencia entre pares, individual o grupal puede dañar la integridad física o el bienestar psicológico tanto de la víctima como de otros chicos y chicas.

Estas acciones que son dentro de las escuela, pero también se replican en las redes sociales. Pueden ser infundir temor, acosar, incomodar, humillar, hacer referencia a los cuerpos, golpear, aislar, entre otras  muchas forma de bullying.

El método para el informe fue una encuesta directa en  escuelas de gestión pública y privada.  Se realizó luego de una de las prácticas restaurativa de el Teatro para la Convivencia. Se usa el humor como herramienta para elaborar de forma creativa escenas de la vida cotidiana, según informaron desde el ministerio. 

Con el objetivo es generar preguntas y reflexionar sobre distintas formas de violencias, muchas de ellas están naturalizadas por los chicos. 

Fueron cuatro actores realizan dramatización de situaciones que puedan estar vivenciando las chicas y chicos para así desnaturalizar conductas violentas y de maltrato. Luego son invitados a participar de la obra y trabajar sobre el guion.

Ante la pregunta de ¿Con quién hablás si sos víctima de bullying o acoso?, un 59,4% refirió que habla con la familia, un 48,9% con los amigos, un 24.4% con nadie y un 22,6% con la escuela.

"Nos preocupa mucho que el 24.4% de las y los adolescentes encuestados manifiesta no hablar de las situaciones de crueldad o malestar que padecen con otros chicos. No se animan a hablar o sienten que no tienen con quien hablar. En cualquiera se estos casos no encontrar los modos de pedir ayuda a las personas confiables, podría implicar posibles riesgos, ya sean conductas autolesivas sean éstas de orden alimentario, físico o psicológico. Por eso, desde el Ministerio trabajamos además de con los chicos, también con los adultos,  porque lo que buscamos es generar también desde los adultos qué generen el espacio o alguna pregunta que puedan hacer para que los chicos puedan romper con estas situaciones de silencio y encierro. En cambio, que se animen a pedir ayuda”, sostuvo en declaraciones públicas Carolina Stanley asesora General Tutelar .

Programa

 

“El programa busca dar una respuesta a aquellas situaciones que llegan al poder judicial de la ciudad en relación a violencia, hostigamiento, amenazas entre chicas y chicos. En general se trata de agresiones físicas y psicológicas que en ocasiones se escalan y se agravan para convertirse en lo que llamamos bullying, que son situaciones de acoso sistemático y cotidiano. En el último año llegamos con el programa a 10.000 niños, niñas y adolescentes en 150 instituciones que mayormente fueron escuelas”, dice a Cronica.com.ar Pilar Molina, secretaria general de Gestión del Ministerio Publico Tutelar. 

“Busca es generar espacios de vivencias, de emociones, de juego, de reflexión sobre qué es lo que sentimos frente a la violencia y qué propuestas nos ofrecen los chicos a los adultos desde una mirada crítica en base sobre todo a su experiencia. Muchos de ellos plantean que no es que no quieren pedir ayuda a los adultos sino que no ven adultos disponibles o no ven adultos con herramientas para intervenir o sienten que tenemos un doble discurso respecto de que, por ejemplo, criticamos el uso excesivo que esas hacen de redes sociales cuando nosotros como adultos hacemos lo mismo”, relata.

 

 

Vemos en este espacio reflexivo y de juego que compartimos con los chicos, vemos que frente a la violencia se pueden agrupar sus reacciones en cuatro tipos que nos parece interesante analizar. Conductas compulsivas, que quiere decir que cuando soy víctima de violencia como más corro más, juego más en línea, acá también se nos prende como una alarma en paralelo respecto de otro tipo de vulneración posible. Conductas más del orden de lo evasivo, frente a la violencia me quedo en silencio, me quedo solo, me aíslo. Conductas agresivas, frente a la violencia me vengo, devuelvo. Y conductas cooperativas, que es frente a la violencia pido ayuda, frente a la violencia hacia un amigo lo ayudo, lo apoyo, interpelo a quien está agrediendo para entender qué le pasa, trato de ayudarlo a reflexionar o ofrezco apoyo a alguien que le está pasando mal”, sostiene.

“Como reflexión para las familias y los docentes compartir la importancia de habilitar la palabra, de estar disponibles, de no cuestionar, de no reflejar un doble discurso y de estar muy presentes cuando nos necesitan, sobre todo alertas a distintas señales que puedan estar mostrándonos el malestar de los chicos y las chicas”, agregó.

 

 




 

 

Esta nota habla de: