Escapada parrillera: el pueblito bonaerense que celebra la Fiesta del Lechón de Campo y cautiva con su historia
En este rincón bonaerense no solo se disfrutan los mejores sabores de lechón de campo, sino que también se respira cultura y literatura, ofreciendo una combinación perfecta para una escapada.
Si sos de los que disfrutan de una buena escapada gastronómica, este pueblito bonaerense tiene todo para conquistar tus sentidos. Cada año, sus calles se llenan de aromas irresistibles durante la famosa “Fiesta del Lechón de Campo”, un evento que reúne a locales y visitantes en torno a la tradición culinaria más auténtica de la región.
Entre risas, música y platos abundantes, la celebración se convierte en una excusa perfecta para desconectarse y disfrutar de un fin de semana distinto. Pero la experiencia no se queda solo en la comida, el lugar también tiene una conexión literaria que le da un toque único.
Caminando por sus calles o visitando sus rincones más pintorescos, es fácil imaginar cómo la historia y la literatura se entrelazan con la vida cotidiana del pueblo. Cada esquina parece guardar un secreto del pasado, cada casa o galpón tiene su propia historia, y uno puede sentir la presencia de los grandes escritores de antaño.
¿Cuál es el pueblito oculto que mezcla buena comida con un pasado literario?Pardo es un pueblito bonaerense que parece detenido en el tiempo, con apenas unos 200 habitantes pero con un encanto enorme. Sus calles tranquilas tienen nombres de frutales, las casas y chacras muestran la vida sencilla del campo, y los vecinos reciben a los visitantes como si fueran parte de la familia.
Todo el lugar transmite calma, ese aire de pueblo donde uno puede caminar tranquilo, saludar a la gente y dejar que el tiempo pase un poco más despacio. La historia está marcada por la tradición y la vida rural, con raíces que se remontan a estancias y familias que trabajaron la tierra durante generaciones.
Aunque pequeño, el pueblo se mantuvo unido y conservó proyectos comunitarios que refuerzan ese espíritu cercano y acogedor que lo define. Entre sus senderos y plazas, se percibe la combinación perfecta entre pasado y presente, donde la historia vive en la cotidianeidad de los vecinos.
Uno de los eventos más esperados del año es la Fiesta del Lechón de Campo, que generalmente se celebra en noviembre. Durante esos días, el pueblo se llena de aromas irresistibles de carne asada a la cruz, música local y ferias con productos de la zona. Es un momento en el que todos se encuentran, comparten comidas y celebran no solo la gastronomía, sino también la vida tranquila y la comunidad que lo caracteriza.
Además, Pardo tiene un vínculo especial con la literatura: fue cuna de Adolfo Bioy Casares y lugar de encuentros con Jorge Luis Borges y Silvina Ocampo. La estancia Rincón Viejo, donde pasó parte de su infancia, y otros rincones del pueblo evocan esas historias y ese espíritu creativo, dando un plus cultural a cualquier visita. Para quienes aman las letras, recorrer este barrio es casi como caminar dentro de un cuento argentino.
Llegar es sencillo. Desde Buenos Aires, se puede hacer en auto en unas tres horas, disfrutando de los paisajes rurales que anticipan la tranquilidad del pueblo. Para hospedarse, hay cabañas y casas de campo que invitan a desconectarse, y lugares emblemáticos ofrecen planes perfectos para almorzar o pasar la tarde.

