La lluvia de meteoritos en noviembre que se podrá ver desde Argentina: cuándo y cómo ver las Táuridas del Sur 2024
También conocido como “las bolas de fuego de Halloween”, este fenomeno astronómico será visible desde todo el país.
El calendario astronómico de noviembre inicia con un espectáculo para no perderse: la lluvia de meteorítos Taúridas del Sur. También conocidas como “las bolas de fuego de Halloween”, se trata de un fenómeno natural que sucede cada tres años y esta vez, podrá verse desde Argentina.
Las Táuridas del Sur son un espectáculo astronómico que tiene su origen en los numerosos escombros que deja a su paso el cometa Encke (el segundo de este tipo en ser descubierto), mientras se traslada a través de la órbita del Sol. A diferencia del planeta Tierra, este proceso le lleva unos tres años.
Esta lluvia de meteorítos es de larga duración y será visible por varios días. Se caracteriza por el tamaño grande de los escombros que produce coloridas bolas de fuego y por su proximidad con las celebraciones de Halloween el 31 de octubre.
A diferencia de otro fenómenos astronómicos similares, las Táuridas son mucho menos frecuentes, aunque pueden ser más espectaculares debido a su gran tamaño y a la alta velocidad en la que se mueven, a unos 29 km/s, lo que les permite ser visibles durante mucho más tiempo en el cielo.
La actividad de las Táuridas comenzó el 23 de septiembre y se extenderá hasta el 8 de diciembre. En Argentina, la lluvia de meteoritos es más visible en noviembre y alcanzará su punto más alto de actividad entre la noche de este lunes 4 de noviembre de 2024, y la madrugada del martes 5.
Según los astrónomos, durante el período de mayor actividad se podrán observar hasta 10 meteoros por hora en cielos despejados.
Sin embargo, cabe destacar que este año, el pico temprano de las Táuridas del Sur ocurrió durante la Luna creciente, la cual opacó la mayoría de los meteoros que se vieron en octubre. En tanto, el pico principal de actividad esperado para el 4 y 5 de noviembre es mucho más prometedor, ya que ocurre unos días después de la Luna Nueva.
Para disfrutar de este espectáculo natural no hace falta utilizar ningún equipo o herramienta especial. Se aconseja encontrar un lugar con un horizonte despejado, lo más alejado de posible contaminación lumínica y dirigir la vista hacia la constelación de Tauro.

