“La ciudad que nunca duerme” es un término que hace referencia a Nueva York, pero desde la década de 1990 en adelante, también le cabe perfecto a la Ciudad de Buenos Aires. Con el crecimiento de las discotecas y la ampliación de los servicios de los bares, CABA fue ofreciendo propuestas "variopintas" —como me gusta decir a mí— todas las noches.  

El fin de semana es el momento que la mayoría elige para divertirse, pasarla bien y distraerse de los problemas que trae la semana laboral. Sin embargo, se fueron instalando propuestas los días de semana que fueron captando la atención de muchísima gente.

Por eso hoy en día, cuando cae el sol, hay una propuesta distinta. Por este motivo que Crónica fue durante 7 días consecutivos a diversos boliches, para comprobar cómo está la noche porteña y qué opciones se propone cada día.

Los boliches volvieron a llenarse. 

Cada noche, una propuesta distinta

El domingo por la noche, suele ser una jornada deprimente para muchos. ¿Por qué? Y... porque generalmente implica el comienzo de la rutina laboral. Sin embargo, para algunos es la oportunidad para salir. Por eso nos dirigimos al "Álamo" del barrio porteño de Palermo.

Se trata de un "bar-boliche" —los más pibes le dicen 'barriliche'— que propone diversión hasta las 4 de la madrugada, un cierre anticipado debido a que la mayoría de los locales nocturnos cierran entre las 6 y las 7 de la mañana. A diferencia de los viernes y sábados, la entrada es gratis y se llena principalmente de jóvenes que van de los 20 a los 35 años en promedio. ¿Otra opción de domingo? En la zona también se encuentra "Imput", un local bailable que ofrece un show musical en el medio de los sets del DJ.

Alamo Palermo
El Álamo, un fija de la noche palermitana.

Seguimos con el lunes, que suele ser considerado el peor día de la semana para muchos. Pese a esto, hay quienes buscan romper con esa rutina y elige salir. Por eso nos dirigimos a "Terrible lunes" en San Telmo. Allí, para mi sorpresa, las puertas recién se abren a la 1:.0 y pasadas las 2.30 empieza a caer la gente, como si se tratará de una fiesta de fin de semana.

Luego de las 4 hay un show musical y la gente va decidida a divertirse, aunque no toma alcohol en demasía como los findes, teniendo en cuenta que al otro día hay que cumplir con obligaciones. No se trata solo de gente que trabaja a la noche, sino que muchos entran a las 8 o 9 de la mañana a "laburar" y, sin embargo, están ahí disfrutando. ¿Otras cositas para hacer los lunes? El clásico "Pinar de Rocha" en la localidad bonaerense de Ramos Mejía.

Terrible Lunes San Telmo
Terrible lunes, un lugar muy buscado por gente de todas las edades.

Los martes nos encontramos con la "Fiesta Hype", un evento con mucha historia que se realiza todos los martes desde el 2009 y que es considerada “la fiesta internacional”. ¿El motivo? Allí concurren muchos extranjeros, sobre todo brasileros, colombianos y "yanquis".

También es una plaza más que relevante para el público LGBTIQ, por lo que todos pueden encontrar su lugar para divertirse y pasarla bien. “Se trata de una fiesta diferente en donde suenan hip-hop y electrónica, pero también suenan otros géneros. La gran mayoría de los estudiantes de intercambio vienen a Hype, por eso todos saben que es la fiesta internacional”, expresó a Crónica el organizador Renzo Castañeda.

Fiesta Hype
Postales de la fiesta Hype.

En tanto a las diferencias entre los que van a bailar en la semana y los fines de semana. Renzo nos contó que “en Hype hay siempre disc-jockeys invitados, entonces la gente ya va a disfrutar de la música y a pasarla bien sin pensar en nada más”.

Alternativas para cortar la semana

El miércoles es un día que quedó en el medio y con pocas propuestas, por eso nos fuimos a "Sugar", donde encontramos una curiosa combinación entre bar y boliche, pero también abrían recién poco antes de las 2 de la madrugada.  

La idea de Sugar surgió viendo que no había muchos locales bailables que abran los días miércoles, o si los había, tenían muy poca gente. Al principio tenía muchas dudas de si realmente vendría gente un miércoles, ya que el día siguiente es laboral, pero con el tiempo me di cuenta de que mucha gente buscaba un lugar donde cortar semana”, precisó Emmanuel Chávez, otro organizador de la noche porteña.  

Llegó el jueves y los centros culturales aparecen como una alternativa interesante, donde determinado sector de los jóvenes encuentran su lugar para tomar algo y escuchar música, pero sin abrumarte como puede ser en un boliche —donde casi tenés que hablar en el oído para que te escuchen—.

 

Llegando al viernes, aparecen cientos de alternativas para ir y en este caso decidimos probar algo distinto yendo a "Trendy".

¿Cuál es su particularidad? Es un boliche para mayores de 30 en donde la gente de esa edad puede encontrar su lugar, en un ambiente distendido y sin conflictos. “Ya estamos en una normalidad, si bien hay un grupo que está con temores, pero la verdad es que la gente sale a bailar como antes de la pandemia”, relató Nico Quaranta de Trendy.

En tanto que el sábado finalizamos en Club 66, un lugar diferente donde abundan los sillones y la mayor cantidad de gente se concentra en el vip, que ese lugar reservado para la gente que paga una mesa o tiene algún contacto, lo que lo hace más restrictivo también. De todos estos días, la conclusión que sacó es que los días de semana sale la gente que está decidida a divertirse mientras que los fines de semana se abre a todo el público.

Volver a salir después de la pandemia: ¿Un dolor de bolsillo?

Si hablamos de noche y boliches uno de los referentes es Gustavo Palmer, propietario de varios bares y boliches y actual vocero de la Cámara de Boliches de Buenos Aires. Después de haber sufrido mucho económicamente y que hayan cerrado 300 discotecas en la provincia, de a poco nos vamos insertando. Fue la actividad más desbastada por la pandemia, relató Palmer a este medio.

Al mismo tiempo, afirma que todavía no llegaron a la misma cantidad de gente que salía antes de la pandemia. Por ejemplo, el Día del Amigo este año hubo un 20% menos  de ventas que en el 2019. En tanto a las modificaciones post pandemia, Palmer nos afirma que ahora se pagan las mesas por anticipado.  

En ese sentido, expresó: “Cuando se abrió todo, la gente se volcó masivamente a los boliches porque tenía muchas ganas de salir. Pero con la crisis económica actual la gente gasta menos. En promedio lo que se gasta es de $1.700 a $2.000 por persona. En cuanto a las mesas, salen alrededor de $30.000, pero se compran entre 5 o 6 personas”, valoró acerca de los precios.

Tragos Boliches
¿Qué precio tienen los tragos en los boliches?

En cuanto a lo que pudimos ver en nuestro recorrido, los tragos van de $500 el lugar más barato a $1.000 en el lugar más caro. Asimismo, las botellas de champán o vodka se ubican arriba de las cinco "lucas" en todos los casos y a esos se le debe sumar energizante o jugo de naranja, con lo que habitualmente se toman esas bebidas.

Además, hay whiskies y champanes "prémium", que van de los $50.000 a  $100.000, pero está claro que esas bebidas es para un sector muy exclusivo que tiene ese dinero para gastarlo en eso.

Por R. M.

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