"Ladrón de Chatarra": es docente, usa deshechos para mejorar la vida a otros y ahora proyecta crear una prótesis para niño de 7 años
Hace tiempo que Guillermo trabaja brindando soluciones a la comunidad, ahora quiere hacer un brazo para Juan, su alumno. Conocé la historia de este maestro ejemplar en esta nota.
"La motivación es la base de todo". Una expresión que constituye el impulso de Guillermo Galetti, docente que se dedica, a través de la recuperación de chatarra, a transmitir y fomentar proyectos científicos, artísticos, deportivos e incluso sociales. Justamente su misión actual consiste en confeccionar una prótesis para un niño, por una malformación en uno de sus brazos.
Oriundo de Villa La Angostura, Neuquén, Guillermo creció entre materiales metálicos, puesto que su padre llevaba adelante un taller metalúrgico y él se entretenía con los descartes. Fue así que comenzó a "perfeccionarse" en la búsqueda de piezas y partes, para desarmarlas y rearmarlas para otros usos. En el mientras tanto se sumergió en el mundo de la docencia y actualmente se desempeña como profesor en la asignatura Tecnología de metales laminados, en la EPET 28 y en el CEF 7 en la disciplina Mini atletismo.
Pero durante la pandemia, nuevamente resurgió ese afán de delinear estrategias didácticas mediante el diseño de maquetas funcionales que "ofician de herramientas pedagógicas que permitan mostrar y enseñar", detalló Galetti. Él se hace llamar "Ladrón de Chatarra" en sus redes sociales, en las cuales logró conformar una comunidad de seguidores, quienes se sumaron a su proyecto multifacético, dado que abarca propuestas deportivas, científicas y artísticas.
Al respecto, Guillermo reveló a cronica.com.ar: "Mi tarea se divide en un modelo biomecánico, maquetas funcionales y en ficción u otros aspectos que quedan a la libre interpretación, y en la construcción de herramientas". En relación con este último aspecto, argumentó que "de la motivación surge la necesidad de hacer algo y eso activa la creatividad y la búsqueda de elementos para crear algo especifico". "Trato de revalorizar las acciones concretas, estimulando habilidades cognitivas", explicó.
Un mensaje que se ha cristalizado en una acción reciente destinada a Juan, un niño de 7 años, que concurre a sus clases de atletismo y le falta el antebrazo. La mamá del niño acudió al docente porque se había roto la prótesis. "Ladrón de Chatarra" puso manos a la obra, con la misión de "hacer un brazo desde cero y con una pieza que le permita ejercitar los músculos". Para ello, el objetivo es "generar un movimiento de pinza que coordine con la flexión del brazo".
"Mi objetivo es obtener una pieza buena con el fin de que Juan tenga su brazo, y que le sirva", aseguró Guillermo, una experiencia que puede representar el punto de partida para que niños, adolescentes y adultos puedan recuperar la movilidad de sus extremidades. Al mismo tiempo, pretende extender su iniciativa a diferentes problemáticas sociales, desarrollando las facultades cognitivas en pos de transformar un elemento en una herramienta a emplear para satisfacer necesidades esenciales.

