Murió Melania Pérez, destacada cantante del folclore nacional
La cantante salteña Melania Pérez tuvo una amplia carrera en el universo del folclore, al compartir canciones y álbumes con figuras importantes de nuestra música, respetando la tradición y la coherencia estética.
La música nacional se encuentra de luto tras conocerse la noticia de la muerte de la cantante salteña Melania Pérez, considerada como una de las voces más emblemáticas del folclore nacional y que falleció este miércoles y, hasta el momento, no se informaron oficialmente las causas de su fallecimiento.
A lo largo de extensa carrera, la artista compartió proyectos con figuras centrales de la música argentina y construyo un camino artístico marcado por la coherencia estética, el respeto por la tradición y una búsqueda constante de expresión.
Pérez poseía un registro de soprano inconfundible y tuvo una larga trayectoria que la convirtió en una referencia del canto popular del norte argentino; en tanto, su obra logró unir la raíz balguera, el conocimiento profundo del folclore y una sensibilidad artística que la llevó a recorrer los escenarios más prestigiosos del país.
Por otra parte, la primera oportunidad que tuvo Melania, fue en marzo de 1965, cuando fue convocada para integrar el grupo vocal “Las Voces Blancas” junto a Stella Crisci, Aurora Daruich, Jorge Semino y Edgardo Gustavo Moragas.
Con esta formación logro un reconocimiento a nivel nacional e internacional, ya que el grupo realizó giras por todo el país y exterior, alcanzando uno de sus puntos más altos con la consagración en el Festival de Cosquín en 1976, un hito fundamental en su carrera.
Más adelante, la cantante fue convocada con el compositor Gustavo “Cuchi” Leguizamón para integrar el grupo “Vale Cuatro”. Durante la década del ´80 formó el “Dúo Herencia” junto a su esposo Icho Vaca. En los 90 presentó el concierto “Los pájaros de la memoria”, junto a Gerardo Núñez y Miguel Ángel Pérez.
Melania Pérez y el trabajo con estrellasEn tanto, su carrera también incluyó una destacada etapa como solista y su primer trabajo discográfico, “Luz del aire”, reunió obras de autores fundamentales como César Perdiguero, Armando Tejada Gómez, Manuel Castilla, Eduardo Falú y el propio Cuchi Leguizamón. En ese álbum fue acompañada por músicos como Walter Ríos, Colacho Brizuela, José Santucho y Lalo Romero, consolidando una propuesta musical de gran sensibilidad y profundidad.
En una entrevista, la artista reflexionó sobre su vínculo con la música y los medios: “Lo bueno que tiene este camino es que siempre se encuentran amigos que disponen de un espacio para que el canto de una sea escuchado”, y agregó que “en las radios, mayormente, se difunden cosas consideradas alegres. La idea general es que hay que alegrar a la gente con ritmos festivos. Y ese no es el repertorio que a mí me gusta. Yo quiero disfrutar la música nota por nota, palabra por palabra”.
En 2002 editó su segundo disco, “Igual que el agua… cantando”, bajo la producción de León Gieco. El trabajo fue ternado a los Premios Gardel como mejor intérprete femenina de folclore y contó con la participación de figuras como Jaime Torres, Alfredo Ábalos, Peteco Carabajal, Nicolás Brizuela y Lucho González.

