Ni Uribelarrea ni Carlos Keen: el pueblito rural con las mejores milanesas y mucha historia para desconectar cerca de CABA
Este destino de campo que muy pocas personas conocen es ideal para pegarse una escapada de verano de total desconexión, ya que mezcla naturaleza, historia y tranquilidad con un toque colonial y una propuesta gastronómica que conquista paladares.
Empezó el 2025 con su renovación de energías y su nueva oportunidad de comenzar de cero la lista de proyectos y con él llegaron también las ganas de pegarse una escapada familiar a una zona aledaña a la Ciudad de Buenos Aires, para pasar los primeros días de la quincena de enero lejos del bullicio sin alejarse demasiado de lo cotidiano.
En este sentido, para los que ya se cansaron de ir siempre a zonas de confort como Uribelarrea, San Antonio de Areco o Carlos Keen, tres destinos muy recurrentes por los viajeros que se convirtieron en confiables que nunca fallan, existen pueblitos llenos de magia escondidos en el mapa de la provincia de Buenos Aires que son ideales para visitar en estas épocas dónde el cuerpo pide descanso y desconexión, entre ellos una localidad perdida en el tiempo que se destaca por sus edificaciones coloniales y por tener la mejor milanesa de la provincia.
¿Cuál es el pueblito lleno de magia que invita a viajar al pasado y comer rico?Castilla es un pequeño paraíso rural en la provincia de Buenos Aires, ideal para quienes buscan desconectarse del ritmo de la ciudad, que combina calles tranquilas, rodeadas de campos verdes, con la calidez de sus vecinos que siempre tienen una historia para compartir. La localidad está ubicada a tan solo dos horas de CABA, en el partido de Chacabuco, ideal para quienes quieren distracción y comodidad sin distanciarse mucho de lo habitual.
Edificios como el Jardín y Guardería, el Club Unión, el Club Castilla y la Sociedad Cosmopolita son parte esencial de su identidad. Su estación de tren, parte del recorrido del Ferrocarril San Martín, suma un encanto especial, siendo un punto de conexión con el pasado y una invitación al presente.
Fundado en 1885, Castilla nació con la llegada del tren y desde entonces conserva la esencia de un pueblo donde el tiempo parece detenerse. Así, aunque en los 90 sufrió una gran huida en masa de sus habitantes, cuando este transporte dejó de operar en su estación, el mismo nunca perdió su esencia y hoy mantiene intacta su encanto histórico, e incluso volvió a funcionar.
Actualmente, cuenta con unos 700 habitantes, que siguen apostando por mantener vivo este rincón de Buenos Aires, con una historia marcada por los altibajos, el amor por su tierra y las nuevas iniciativas locales que lograron volver a poner en pie su belleza.
Castilla invita a disfrutar de una escapada que combina buena comida y paisajes de ensueño. Sus restaurantes, como el Stud y el Comedor de Stella, son famosos por sus sabores caseros, desde asados y lechones hasta la milanesa más elogiada de la provincia. A esto se suman sus tranquilos campos, perfectos para paseos relajados y una conexión auténtica con la naturaleza, que otros puntos de la zona no ofrecen.
¿Cómo llegar a Castilla desde CABA?Llegar a Castilla es muy sencillo. Desde la Ciudad de Buenos Aires, se toma la Ruta Nacional 7 hasta la altura de Chacabuco, y luego se sigue por la Ruta Provincial 43 que conduce directamente al pueblo. El viaje dura aproximadamente dos horas, lo que lo convierte en un destino ideal para una escapada corta. Además, para quienes prefieren el tren, el servicio del Ferrocarril San Martín también hace parada en la histórica estación.

