Por Francisco: la Iglesia de Buenos Aires celebró en Luján los 10 años del Papa argentino
La celebración se inició con un agradecimiento a que un compatriota como Bergoglio fuera hace 10 años -el 13 de marzo del 2003- "elegido y llamado de nuestra tierra para ser pastoral universal", y se lo definió como "un regalo de nuestra tierra para el mundo".
Jornada histórica. Mediante un llamado a "buscar la paz social" en el país y a "dejar de lado las grietas que nos separan", la Iglesia de Buenos Aires celebró este domingo en una colmada basílica de Luján los 10 años de pontificado de Francisco, que se cumplen mañana, en el marco de un clima festivo que incluyó bombos y batucadas.
"Viva el Papa. Viva la Virgen de Luján", expresaron los fieles al final de la misa, que fue presidida por el cardenal primario Mario Poli, sucesor de Jorge Bergoglio en el arzobispado de Buenos Aires, y concelebrada por el arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Scheinig; el titular del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, y decenas de obispos y sacerdotes pertenecientes a las regiones pastorales Buenos Aires y Platense.
Además, participaron de la misa cientos de integrantes de los denominados "Hogares de Cristo", que comenzaron ayer en Luján sus celebraciones por los 15 años que se cumplen de esta iniciativa pastoral de los curas de las villas para la población vulnerable, y que encabeza el padre José María "Pepe" Di Paola.
Según se informó en forma oficial, la celebración se inició con un agradecimiento a que un compatriota como Bergoglio fuera hace 10 años -el 13 de marzo del 2003- "elegido y llamado de nuestra tierra para ser pastoral universal", y se lo definió como "un regalo de nuestra tierra para el mundo".
Con sus bombos, batucadas, pancartas y banderas, los jóvenes pertenecientes a los hogares -recuperados de sus adicciones- colmaron la basílica y culminaron una peregrinación que recorrió más de 15.200 kilómetros del país, visitando escuelas, cárceles, clubes, comunidades originarias, hospitales, centros barriales, granjas, hogares de abuelos y cotolengos.
En su homilía, el cardenal Poli agradeció los 10 años de ministerio pastoral de Francisco: "Deseamos renovar nuestra fidelidad con él y destacar el singular vínculo afectivo que une al pueblo argentino con él".
El arzobispo porteño hizo un repaso por esos 10 años de Francisco, por sus encíclicas, sus viajes, su rol en la pandemia, su propuesta de un pacto educativo global y, sobre todo, destacó su "deseo de una Iglesia en salida" y su "acompañamiento a los pobres en sus reclamos justos".
Destacó asimismo la figura del Papa como la de un "mediador por la paz, conciliador entre los pueblos" y su llamado constante a "una cultura del encuentro, siempre por el camino del diálogo".
Entre las intenciones de la misa, se rezó para que la Iglesia argentina esté "siempre en salida, por y para los pobres" y para que los argentinos "busquen la paz social, respetando las diferencias y dejando de lado las grietas que nos separan".

