Qué es un embarazo ectópico, la complicación que sufrió María Becerra
La artista volvió a sufrir un embarazo ectópico que le causó una hemorragia interna severa y puso en riesgo su vida. De qué se trata este cuadro y a quiénes suele afectar.
María Becerra sufrió complicaciones a causa de un segundo embarazo ectópico, cuadro que atravesó el año pasado. La cantante fue ingresada de emergencia el martes pasado en la Clínica Zabala, ubicada en el barrio porteño de Belgrano y requirió una intervención quirúrgica inmediata debido a una hemorragia interna severa. De qué se trata esta condición y por qué suele repetirse.
Becerra ya había padecido esta condición en septiembre de 2024, cuando compartió públicamente su dolor a través de sus redes sociales. A través de un comunicado difundido en su cuenta de Instagram, su entorno cercano informó que "Mari volvió a atravesar un embarazo ectópico que derivó en una hemorragia interna con riesgo de vida".
Asimismo, detallaron que la cantante debió ser intervenida quirúrgicamente y permaneció en terapia intensiva, donde tuvo que ser intubada. Actualmente, se encuentra recuperándose y fuera de peligro.
¿Qué es un embarazo ectópico?Un embarazo ectópico ocurre cuando el embrión se implanta fuera de la cavidad uterina, el lugar donde naturalmente debería desarrollarse. Esta implantación anómala impide el avance normal del embarazo y puede comprometer seriamente la salud de la mujer.
En la mayoría de los casos, aproximadamente el 95%, la implantación ectópica ocurre en las trompas de Falopio. Esta localización conlleva un riesgo elevado de ruptura de la trompa, lo que puede desencadenar una hemorragia interna significativa y, lo que podría haberle ocurrido a Becerra.
Aunque no es una condición frecuente, según el doctor Darío Didia (M.N. 69.333), Jefe de la División Obstetricia del Hospital de Clínicas de la UBA, la incidencia se sitúa normalmente entre el 1% y el 1.5% de todos los embarazos. “En los últimos tiempos, se ha observado un ligero aumento en su frecuencia, siendo uno de los factores contribuyentes la edad materna superior a los 35 años”, detalló el profesional.
La causa principal de un embarazo ectópico suele estar relacionada con alteraciones en la estructura y el funcionamiento de las trompas de Falopio. Estas alteraciones pueden ser consecuencia de infecciones previas, endometriosis, cirugías en la zona pélvica o anomalías congénitas. Investigaciones sugieren una posible asociación entre el tabaquismo y un mayor riesgo de desarrollar un embarazo ectópico.
La identificación temprana de un embarazo ectópico es crucial para prevenir complicaciones graves. Los síntomas más frecuentes que pueden alertar sobre esta condición incluyen la ausencia de menstruación, dolor en la zona pélvica o abdominal, sangrado vaginal fuera del período menstrual, sensibilidad en los senos, náuseas, vómitos y sensación de fatiga persistente.
Ante la presencia de estos síntomas, la ecografía se erige como la herramienta diagnóstica fundamental para determinar la ubicación del embarazo y confirmar o descartar un embarazo ectópico.
Es importante destacar que un embarazo ectópico no es viable y no puede progresar hacia un parto. Si no se recibe tratamiento oportuno, puede derivar en la ruptura de la trompa de Falopio, lo que ocasiona hemorragias internas severas y, en casos extremos, puede ser fatal para la mujer.
Haber experimentado un embarazo ectópico previo incrementa el riesgo de recurrencia en aproximadamente un 10%, especialmente si las trompas de Falopio han sufrido daños permanentes.
“La complicación más común es la ruptura de la trompa de Falopio, que provoca sangrado interno, irritación del peritoneo y del abdomen. Es en este punto donde aparecen los síntomas, que pueden incluir dolor abdominal, mareos e hipotensión arterial. La gravedad de la situación dependerá de la cantidad de sangrado”, detalló el profesional del Clínicas.
Por último, advirtió: “Si el embarazo ha avanzado hasta la semana 6, 7 u 8, el tratamiento con medicamentos suele ser ineficaz y se requiere una intervención quirúrgica. Esta intervención puede realizarse mediante laparoscopia, una técnica mínimamente invasiva que no requiere abrir el abdomen, o mediante laparotomía, que implica una cirugía abdominal abierta. En algunos casos, puede ser necesario extirpar el ovario o el embarazo ectópico implantado en él. Si la implantación es en la trompa de Falopio, dependiendo de si se ha roto y del grado de daño, se puede intentar una cirugía conservadora para preservar la trompa, aunque esto aumenta el riesgo de futuros embarazos ectópicos”.

