Una gran sorpresa se llevaron inspectores de la localidad bonaerense de Necochea cuando tras acudir a un accidente vial se percataron de que el conductor del vehículo estaba sumamente alcoholizado.

Pero eso no es todo, porque tras hacerle el control correspondiente para corroborar si estaba efectivamente bajo los efectos del alcohol, el resultado arrojado causó estupor: el hombre conducía con 5,50 gramos de alcohol por litro de sangre.

El hecho ocurrió el pasado domingo alrededor de las 5 de la mañana, cuando un sujeto a bordo de un Nissan Tida chocó contra una columna de alumbrado público en la Avenida 59 y 38. El hombre, del que se desconoce su identidad, fue abordado por el personal vial para ser testeado. 

Según el resultado, el conductor, oriundo de la localidad de Pilar, tenía once veces más del alcohol en sangre permitido para conducir un automóvil, siendo que el límite es 0,50.

De esta manera, el pilarense rompió todos los récords en la materia: a nivel nacional, el ranking lo encabezaba una persona en Santa Cruz, cuando el alcoholímetro marcó los 3,23 gramos.

En lo que respecta al ranking mundial, el récord correspondía a un vasco, cuando en 2016 dio 4,75 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando circulaba por la localidad francesa de Libourne.

Al momento, los especialistas intentan reconstruir los últimos momentos del sujeto antes de abordar el vehículo, ya que resulta extraño que se haya podido mantener parado. Además, esa cantidad de alcohol en sangre conlleva un alto riesgo de intoxicación y posibilidad de muerte. Se trata de un caso muy difícil ya que un positivo superior a los tres gramos por litro, ya que se considera la frontera del coma etílico.

El caso del hombre vasco que el pilarense destronó

Ocurrió en 2016, cuando un conductor de 56 años de edad se encontraba estacionado con su vehículo en el carril de emergencia de la autopista A-89 que va de Burdeos a Perigueux. En ese punto, el individuo había recorrido 240 kilómetros al volante sin ser consciente de la situación.

Cuando la policía vial lo detuvo y le pidió que soplara el dispositivo de control, el resultado arrojó 4,75 gramos por litro de sangre, lo que en su momento estableció un nuevo récord mundial.