Pasaron ya cuatro años desde ese fatídico mediodía, en el que Rocío Gancedo, aquejada por la depresión y los problemas decidió arrojarse de un tercer piso. Desde ese entonces y por primera vez, su hermano, Rodolfo Magallán, habló públicamente del hecho.

Recordó a la ex Gran Hermano como una persona “hermosa, determinada e inteligente”. Para él ella “era mucho más que esas tres cosas”. “Se me hace largo noviembre, lo llevo como puedo... Pasaron cuatro años, pero cuesta”, dijo Rodolfo a Teleshow.

Rocío Gancedo.
Rocío Gancedo Se hizo conocida a partir de su participación en el reality Gran Hermano en el año 2011.

Rodolfo desea que en algún momento el dolor le dé lugar a los lindos recuerdos y poder tenerla presente a través de “miles de anécdotas” compartidas. “La tengo presente todos los días, no se termina, te acostumbrás, hacés cosas, trabajás, pero... de repente dejás de llorar todos los días y empezás a acordarte de cosas lindas o anécdotas, como un día que nos pegamos un palo en la bici de chicos porque se quería bajar y puso el pie en la rueda”.

Rocío estuvo en el año 2010 nada más que 13 días en la casa de Gran Hermano. Además de esta incursión en los medios realizó temporadas teatrales, fue portada de las revistas más importantes y hasta incursionó en política. Era linda, carismática y divertida. 

A pesar de todas las condiciones y por una profunda depresión, el mediodía del 29 de noviembre del 2017 tomó la drástica decisión de quitarse la vida, arrojándose del balcón del tercer piso del departamento donde vivía, en el barrio de Las Cañitas.

En ese mismo año Rocío había estado internada en una clínica psiquiátrica a raíz de una profunda depresión que se desató tras la muerte de su padre (en septiembre de 2016). Tras un mes en el hospital, fue dada de alta y continuó con su tratamiento de manera ambulatoria.

A partir de entonces, Rodolfo cuenta que hubo un antes y un después en la familia. “Mi mamá tiene cambios de estados de ánimo, no está bien y lo lleva como puede".  Contó que aunque como madre e hija tenían sus idas y vueltas, estaban llevándose bien durante los últimos meses.

En las horas posteriores al hecho la actuación de Rodolfo requirió una enorme fortaleza. “Fue un momento en el que yo tenía el ruido en la cabeza, tener que hacerme cargo, reconocerla, todo el quilombo. Además había personas que teníamos alrededor que no servían y que embarullaban las cosas”, dijo en referencia al entorno de la ex Gran Hermano por esos tiempos. 

Un año después, cuando la Justicia le entregó el iPad y el teléfono de Rocío, pudo ver quiénes estaban cerca de su hermana genuinamente y quiénes le hacían mal.

Acerca del ingreso en el famoso reality comenta: “Era mi cumpleaños y dijo que iba a ir a GH, un amigo mío periodista le dijo ‘anotate, das con el perfil’ y lo hizo. Fue raro ese cambio porque no tenía nada que ver con nuestra realidad, teníamos una vida muy tranquila, a ella le gustaba estar en las obras del colegio, hizo danza, pero la verdad es que se anotó porque sí”.

Rocío quedó entre las elegidas para estar en la casa más famosa del país. Fue la primera eliminada, luego regresó y al tiempo abandonó el juego pero su carácter frontal y belleza hicieron que llegara al medio para quedarse.

“Después de eso la vi en la vorágine que estaban todos, les cambia la vida, es un tren que va dos mil kilómetros por hora, yo laburaba de 6 de la mañana a 3 de la tarde y la acompañaba a las presencias, más que nada al comienzo porque ella me lo pedía, así que estaba días sin dormir. Después se empezó a manejar sola porque tampoco le gustaba que me metiera demasiado”, agregó Rodolfo.

Rodolfo comenta cómo era el entorno en el que se movía su hermana en los últimos tiempos. “Algunas personas le escribieron cosas muy lindas. Cuando vi la información, también vi contactos que no eran productivos, gente que no sirve y la rodeaba”. Por esos tiempos, ella estaba en tratamiento psicológico con Gervasio Díaz Castelli y psiquiátrico con Elvira Sacco: “Por el teléfono de Rocío me di cuenta de quiénes eran ellos en la vida de mi hermana, que nada que ver a lo que nos contaban”.

Después de su muerte, fue imputado el psicólogo Gervasio Díaz Castelli, amigo de la modelo, por supuesta negligencia profesional y por haber contribuido en el desenlace fatal pero al poco tiempo fue absuelto por la justicia sin ser llamado a indagatoria.

“Yo creo que no lo pensó, era muy impulsiva y fue un impulso. Lo que ella tenía era un problema, una enfermedad mental y para cuando se arrepintió fue tarde”, analizó. En los próximos días irá a Tribunales a pedirle a la jueza que autorice a al familia a retirar el cuerpo de Rocío, ya que la causa por la investigación de su muerte está cerrada. La idea es cremarla y que repose en el cenizario de de la iglesia evangélica a la que la familia asistía. “Mi mamá quiere eso y se lo prometí, aunque lo vengo demorando inconscientemente”.

Para cerrar, un mensaje para quienes están pasando una situación similar con algún ser querido: “Les diría que no pierdan tiempo, que mientras la persona respire, hay posibilidad de salvarla, que no esperen nada para actuar”.