Truco simple y efectivo para limpiar los vidrios y dejarlos relucientes
El problema que suele ocurrir al limpiar los vidrios no es tanto quitar la suciedad y el polvo que se haya acumulado, sino combatir las pequeñas manchas que pueda presentar, como huellas digitales o marcas complicadas.
Una de las tareas más complicadas para realizar en una vivienda es limpiar los vidrios y dejarlos relucientes, ya que con el paso del tiempo y la suciedad que se acumula se van descuidando, aunque hay un truco simple, efectivo y barato para que queden “bien transparentes”.
El principal problema de limpiar vidrios no es quitar la suciedad y el polvo, sino combatir las pequeñas manchas, como huellas digitales o marcas complicadas que los van afeando y quitando esa sensación de cristalinidad.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"Existen muchos productos útiles a la hora de limpiar los vidrios de las ventanas, como los de limpieza que se encuentran en supermercados, en cuyos envases se indica el modo de uso adecuado.
En caso de no poder adquirir uno por el motivo que fuera, y si los vidrios no están muy sucios, una mezcla de agua tibia y jabón será más que suficiente. En cambio, si llevan un tiempo sin limpiarse o tienen manchas muy marcadas, el vinagre es la mejor opción.
Agua y vinagre
Preparar esta mezcla es muy sencillo y solo requiere de tres ingredientes para realizar el truco:
- En un frasco con pulverizador se deben mezclar un litro de agua y 250 ml de vinagre blanco.
- Agregar dos cucharaditas de bicarbonato de sodio diluido.
- Buscar trapos suaves para pasar la mezcla al limpiar. Evitar aquellos que pueda desprender pelusas.
A la hora de dejar los vidrios brillantes, se debe:
- Colocar una sábana o trapo viejo en el suelo para evitar mojarlo.
- Limpiar los marcos de las ventanas dos o tres veces con una esponja ligeramente humedecida en agua tibia y jabón o detergente. Es importante hacerlo antes para evitar que los cristales se vuelvan a manchar.
- Aplicar la mezcla de agua y vinagre directamente sobre el cristal con un pulverizador o distribuirla uniformemente con una esponja o paño limpio.
- Retirar el líquido con una espátula de goma, comenzando desde el lado exterior y luego el interior. Se debe realizar en movimientos verticales de arriba hacia abajo.
- No es necesario enjuagar. Secar de forma circular con un trapo que no suelte pelusas o con una media de algodón usada.

