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Trucos fáciles para eliminar el sarro de la ducha sin tener que gastar plata en plomeros

Además de ser visualmente antiestético, la acumulación del sarro obstruye las boquillas de la flor de la ducha, reduce la presión del agua y afecta la eficiencia de los accesorios del baño.

El paso del tiempo y el uso continuo de ciertos elementos de la vivienda hacen que se desgasten, oxiden o ensucien más rápido si no se le da mantenimiento, y uno de ellos tiene que ver con la ducha, ya que es común que en las paredes, juntas y en la regadera se acumule sarro, pero existen trucos fáciles para limpiarlas sin tener que gastar plata en un plomero.

El sarro, compuesto de minerales y residuos de agua dura, hace que las paredes de la ducha luzcan oscuras y descuidadas, y que las boquillas de la flor de la ducha se obstruyan, reduciendo la presión del agua y afectando la eficiencia de los accesorios de baño.

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Trucos fáciles para eliminar el sarro de la ducha

Vinagre blanco y bicarbonato

Ambos son ingredientes naturales y económicos que pueden ayudar a eliminar el sarro de la ducha.

  • Mezclar una taza de vinagre blanco con una cucharada de bicarbonato de sodio hasta obtener una pasta.
     
  • Aplicar esta mezcla en las áreas afectadas con sarro y dejar actuar durante al menos 30 minutos.
     
  • Una vez transcurrido el tiempo, frotar suavemente con un cepillo o esponja y enjuagar con agua limpia.

Limón y sal

Estos elementos son excelentes aliados para eliminar la acumulación de sarro en los baños.

  • Cortar un limón por la mitad y espolvorear sal en la parte cortada.
     
  • Frotar el limón directamente sobre las áreas afectadas y dejar que la solución actúe durante 15 minutos.
     
  • Transcurrido ese tiempo, frotar suavemente con un cepillo o esponja y enjuagar con agua limpia.

 

Tras mezclar los ingredientes hay que frotar suavemente con un cepillo (Imagen ilustrativa).
Tras mezclar los ingredientes hay que frotar suavemente con un cepillo (Imagen ilustrativa).

La falta de ventilación aumenta la humedad y favorece la formación de estos depósitos, por lo que se recomienda abrir las ventanas siempre que sea posible o utilizar un extractor de aire para eliminar la humedad y evitará que se acumule tanto sarro. En tanto, después de cada ducha o baño, secar las superficies con una toalla para eliminar el exceso de humedad.

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