¿Cuál es el origen del Día del Trabajador y por qué se conmemora cada 1 de mayo?
El 1° de mayo de 1886 más 300 mil trabajadores protestaron por mejores condiciones laborales en Estados Unidos y se recuerda a los "Mártires de Chicago" que fueron condenados tras las manifestaciones.
Es sabido que el 1 de mayo se conmemora el Día del Trabajador, una fecha que honra los derechos y la lucha de los trabajadores, pero pocos conocen cuál fue su origen y por qué se eligió esta jornada en particular.
Casi homenajeando la lucha constante de los trabajadores, el escritor Eduardo Galeano escribió en "El libro de los abrazos", que "El 1° de Mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones del mundo, pero en los Estados Unidos, el primero de mayo es un día cualquiera".
¿Cómo nace esta fecha?
El origen del Día del Trabajador se remonta a 1887 en los Estados Unidos con el juicio a ocho anarquistas, socialistas y sindicalistas acusados de asesinato y conspiración. Samuel Felden, Oscar Neebe y Michael Scwab recibieron largas penas en prisión, en tanto que George Engel, August Spies, Albert Parsons, Adolf Fischer y Louis Lingg, quien a último momento se suicidó en su celda, fueron destinados a la horca.
El asunto es que aquellos trabajadores terminaron condenados y en 1889 un congreso internacional decidió conmemorar a estos mártires, y establecer en su honor el Día Internacional de los Trabajadores.
Pero la fecha no fue elegida por el día de su muerte sino por el 1° de mayo de 1886, por la llamada "Masacre de Haymarket", cuando en la ciudad de Chicago ocurrió un trágico evento en el que miles de obreros se manifestaron frente a la fábrica de McCormick en protesta por sus condiciones de trabajo.
Por aquel entonces, el promedio de horas de trabajo era de 10 aunque algunos llegaban a trabajar más de 15 y por eso, en las huelgas que los trabajadores reclamaban por 8 horas de trabajo, la policía reprimió violentamente a los manifestantes dejando heridos y muertos.
Otro de los reclamos era que en muchas fábricas, los operarios se quejaban de la manipulación de los relojes por parte de los jefes, que cotidianamente añadía 20 ó 30 minutos más de obligaciones.
En 1882, los dueños de grandes empresas se congregaron para defender una jornada de 11 horas. El año anterior, una huelga en Saint Louis había conseguido una ley que limitaba las tareas a 72 horas por semana, pero, tres años más tarde, nadie trabajaba menos de 97.
Una fecha que quedará en la historia
Por otra parte, las multitudinarias organizaciones obreras dispersas por todo Estados Unidos eligieron el 1° de mayo de 1886 como día para unir sus fuerzas. Se esperaba que la convocatoria fuera grande ya que los diarios hablaban de cien mil personas, pero el resultado superó todas las expectativas.
Aquel día fueron casi 340 mil trabajadores los que confluyeron en la protesta por la reducción de la jornada laboral. Unos 190 mil se declararon en huelga, mientras otros 150 mil participaron de las acciones. Se estima que 45 mil personas se movilizaron en Nueva York, 32 mil en Cincinnati y 4.700 en Boston.
Sin embargo, en ningún lugar se alcanzó la magnitud de Chicago: 90 mil habitantes salieron a las calles y hubo un cese de actividades en la industria y el transporte.
La tensión social se mantuvo por varios días y el 3 de mayo, la policía atacó a quemarropa una protesta frente a la fábrica de maquinaria McCormick Harvester, que estaba en conflicto desde febrero y funcionaba gracias a rompehuelgas, y como resultado, un obrero falleció y otros tres heridos lo hicieron al cabo de un mes.
Al día siguiente se convocó un mitin en la Plaza Haymarket pero por diversos motivos no se juntaron más de 3 mil personas. Cuando los manifestantes se retiraban pacíficamente, 180 policías se metieron entre la gente y explotó una bomba. Luego, se escucharon disparos y hubo casi 70 heridos y murieron siete policías.
Juicio a varios activistas
Finalmente, el 21 de junio de 1886, se inició una causa contra 31 activistas, aunque fueron ocho los acusados de instigar los hechos de violencia. Entre ellos había empleados textiles, pastores, tipógrafos y redactores de periódicos obreros, de entre 22 y 50 años. En tanto, los testigos eran agentes y hombres sobornados pero a ninguno de los ocho se les pudo atribuir la detonación.
Durante los años siguientes, casi el 70% de los trabajadores del país logró algún acuerdo sobre horas o salarios, y los ecos de esta reivindicación se repitieron en otros lados.
En 1894, el presidente demócrata Grover Cleveland estableció el Labor Day o Día del Trabajo (primer lunes de septiembre) como celebración oficial. El funcionario, que también había ejercido la presidencia durante los días sangrientos de 1886 y 1887, quería evitar confrontaciones el 1° de mayo y territorios anglosajones como Australia y Canadá siguieron su ejemplo. En gran parte del mundo, en cambio, la fecha original se mantiene hasta hoy.

