Día de la Mujer: la brecha salarial de género y el anhelo de la autonomía económica
Las mujeres ganaron en promedio un 26,3% menos que los hombres en el tercer trimestre del 2022, de acuerdo a un informe del INDEC. La informalidad laboral y la inequidad en la distribución de las tareas de cuidado profundizan la brecha de género en el mercado laboral que recién se cerrará en 132 años, según el Foro Económico Mundial.
Ni la recuperación de los principales indicadores de actividad económica en 2022 alcanzó para reducir la desigualdad salarial en el país. Las mujeres que pertenecen al mercado laboral en la Argentina ganaron en promedio un 26,3% menos que los hombres en el tercer trimestre del año anterior, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La brecha de género se cerrará recién en 132 años, según prevé el Foro Económico Mundial.
En los últimos días, se dio a conocer el informe del INDEC que mide la desigualdad remunerativa entre varones y mujeres, entre otros índices de impacto social y económico, durante los meses de agosto, julio y septiembre de 2022. En este período el ingreso medio de las mujeres fue de $68.310, mientras que en el caso de los hombres, la cifra ascendía a $92.655.
El año pasado marcó una recuperación sostenida de la economía, la producción y el empleo, con una expansión interanual a septiembre de 2022 de 4,9%. “La recuperación económica se refleja en el crecimiento de la tasa de actividad, que se ubica por encima del promedio de los últimos 7 años. Las mujeres alcanzaron una tasa de actividad histórica para un tercer trimestre desde 2016, llegando a 51,1%. Sin embargo, la brecha con los varones en el nivel de tasa de actividad se amplió, alcanzando los 19,3 puntos porcentuales”, señala un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El estudio del INDEC también dejó una muestra de lo que ocurre provincia por provincia en relación a los ingresos y la brecha de género. Del total de 24 jurisdicciones, 6 presentan una brecha salarial superior al promedio nacional: Santa Cruz (36,5%), Chubut (35,9%), Provincia de Buenos Aires (29,5%), Santa Fe (29,4%), Córdoba (29,2%) y Entre Ríos (26,5%).
En tanto, La Rioja fue la provincia con menor brecha, con una diferencia salarial entre hombres y mujeres del 14,1%, aunque los sueldos registrados se encontraron entre los más bajos del país: $57.242 y $49.170 promedio para hombres y mujeres, respectivamente.
Ecofeminita, una organización dedicada a la visibilización de las desigualdades de género, reveló que, durante el tercer trimestre de 2022, la brecha en la tasa de actividad así como en la tasa de empleo rondaba el 19%. Estos resultados evidencian una problemática que se refleja en todos los sectores de la sociedad, en jóvenes, adultas y mayores, que pese al crecimiento económico y productivo que atraviesa el país, siguen percibiendo salarios inferiores que los hombres, acceden a empleos de menor calidad en rubros de menor ingreso y abarcan una mayor tasa de desocupación.
Si bien la tasa de desocupación general registra dos años consecutivos de recuperación, alcanzando valores 2,6 puntos más bajos que en 2019, la desocupación de las mujeres, al tercer trimestre de 2022, continúa por encima de la general. La brecha en tasa de desocupación se mantiene en niveles similares a 2021, alcanzando 1,3 puntos.
En el caso de las personas jóvenes, la tasa de desempleo general se redujo considerablemente, ubicándose por debajo del promedio de los últimos 7 años. No obstante, las mujeres mayores de 14 años, este indicador alcanza el 7,8%, comparado con el 6,5% de hombres, de acuerdo a un relevamiento de Ecofeminita.
"Como contracara de la recuperación económica, durante el período evaluado se observa un crecimiento de la informalidad, que se ubicó en el 37,4%, es decir un 4,3% superior que en el mismo período de 2021", detallan desde el CEPA. “Como una constante, vemos cómo son las mujeres las que tienen mayor participación en los trabajos informales. En el tercer trimestre del 2022, la tasa de informalidad de las mujeres fue del 39,4% y en el caso de los varones, la misma se ubica en 35,7%, alcanzando una brecha de 3,7 puntos", agrega el informe.
Los indicadores de informalidad también evidencian una abrumante desigualdad en la distribución de las tareas de cuidado. Las mujeres que trabajan por horas o en jornadas reducidas generalmente deben hacerlo para poder conciliar sus exigencias laborales con las actividades dentro del hogar.
La asignación de roles de género en el hogar es histórica. Los hombres trabajan mientras que las mujeres se desempeñan en tareas de cuidado que permiten garantizar el bienestar de la familia y la supervivencia del hogar. Los quehaceres domésticos, los cuidados de familiares mayores y el apoyo escolar son tareas que recaen de manera asimétrica sobre las mujeres.
La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2021 del INDEC muestra que el 91,7% de las mujeres realiza trabajo no remunerado y le dedica un promedio de 6,31 horas diarias. En el caso de los hombres, sólo el 75.1% lleva a cabo este tipo de tareas y le dedican un promedio de 3,40 horas al día.
Unas 2,5 millones de mujeres en la Argentina son "amas de casa", es decir, trabajan, pero no perciben un sueldo por esas actividades, así lo revela el informe "IgualAr" elaborado por el Observatorio de la Violencia y Desigualdades por razones de género.
Los resultados de las encuestas de uso del tiempo señaladas también destacan que las tasas de participación y el tiempo dedicado al cuidado se incrementan en los hogares con presencia de niños menores de edad, y este incremento tiende a ser absorbido casi en su totalidad por las mujeres.
La carga de tareas de cuidado se profundiza en aquellos sectores socioeconómicos de mayor vulnerabilidad dado que no pueden contratar servicios de cuidado, lo que reduce a su vez las posibilidades de insertarse en el mercado laboral. No obstante, la inequidad en este aspecto atraviesa a todas las clases sociales e interfiere en la relación de poder en el hogar, alejando a muchas mujeres del sueño de la autonomía económica.
Dentro del mundo laboral, las mujeres enfrentan mayores obstáculos para acceder a puestos de liderazgo, un fenómeno conocido como segregación vertical o "techo de cristal". La investigación “Sexo y poder: ¿Quién manda en la Argentina?”, realizado en 2022 por el ELA, reveló que sólo 2 de cada 10 puestos de máxima jerarquía están ocupados por mujeres. En el ámbito empresarial, el liderazgo femenino cae al 5%.
El dato llamativo es que el 35% de las mujeres cuentan con una educación superior, frente al 20% de los varones.
La desigualdad en el ámbito de trabajo también se manifiesta a través del fenómeno conocido como “paredes de cristal", que limita el acceso a rubros masculinizados. La fuerza laboral femenina es mayoría en los sectores de servicio doméstico (98,5%), salud (74,6%) y educación (73,0%), actividades estrechamente vinculadas a las tareas de cuidado, según indica el informe.
Por Jimena Golender. (@jimegol20)

