HISTORIAS

Día del Veterano de Malvinas: "En la guerra nadie gana, se ven las miserias humanas más grandes"

En el Día del Veterano, Alicia Reynoso recordó su rol como enfermera y denunció el olvido hacia las mujeres en la guerra.

Florencia Guerrero
Directora de medios digitales en Diario Crónica.


Este año abril combina en Argentina dos fechas de fuerte carga simbólica. El 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, coincide con el Jueves Santo y marca el comienzo de un fin de semana atravesado tanto por la memoria como por la fe Cristiana.

A 44 años del conflicto, que empezó con el desembarco argentino en las islas, fue un día como hoy en 1982, y se extendió durante 74 días, las historias siguen vivas. Aunque algunas, como la de Alicia Reynoso, permanecieron durante décadas en un segundo plano.

Día del Veterano de Malvinas: "En la guerra nadie gana, se ven las miserias humanas más grandes"

Fue enfermera de la Fuerza Aérea y formó parte del equipo que asistió a los heridos durante la guerra. "Éramos enfermeras militares. Fuimos 14 y hoy quedamos 12. Tuvimos que demostrar que sabíamos reaccionar ante las bajas masivas que llegaban", recordó.

Desde un hospital reubicable en el continente, participó en evacuaciones aeromédicas y atención de urgencias. Su tarea, según contó, excedía lo sanitario: "no solo curábamos las heridas del cuerpo. Intentábamos curar las heridas del alma, que muchas veces dolían más".

El relato toma fuerza en los detalles. "los soldados venían de un infierno. Se encontraban con mujeres que los contenían. Fuimos madres, amigas. Nos pedían que avisáramos a sus familias que estaban vivos", explicó a Crónica. Y agregó un dato que aún la conmueve: "Lo que más nos pedían era volver al combate, donde habían dejado a sus compañeros".

Al momento del conflicto tenía 24 años. No hubo margen para decidir. "No nos preguntaron si queríamos ir. Nos ordenaron. Era un gobierno de facto. El militar no cuestiona órdenes, las cumple", afirmó.

Tampoco hubo despedidas. "No nos dejaron despedirnos de nuestras familias ni decir a dónde íbamos. Mi mamá solo sabía que estaba viva", señaló.

Uno de los aspectos más duros de su testimonio apunta a las condiciones en las que llegaban los soldados. "Venían mal alimentados, mal vestidos, con pie de trinchera. Nos pedían comida. Yo me pregunto dónde estaba toda la comida que se enviaba", cuestionó.

Las escenas dentro de los aviones sanitarios quedaron grabadas para siempre: "con el dolor, lo que más escuchábamos era ‘mamá, mamá'. Eso no se olvida".

Lejos de cualquier épica, Reynoso fue contundente sobre la guerra: "Nadie se acostumbra. En la guerra nadie gana. Se ven las miserias humanas más grandes".

El 2 de abril fue establecido como feriado nacional inamovible por la Ley 25.370, con el objetivo de rendir homenaje a los veteranos y caídos. Sin embargo, Reynoso advirtió que ese reconocimiento no llegó de la misma forma para todos.

"Nos olvidaron durante años. Nos dijeron truchas. Tuvimos que ir a la Justicia para que nos reconozcan como veteranas", denunció. Y remarcó: "A igual trabajo y misma situación, los hombres tenían reconocimiento y nosotras no".

En esa línea, cuestionó el relato histórico predominante: "Se contó media historia. Falta contar la otra parte".

Hoy, ya con casi 70 años, su rol cambió pero mantiene el mismo objetivo. Recorre escuelas y habla con nuevas generaciones. "Yo no necesito aplausos. Necesito sembrar memoria y respeto".


Esta nota habla de: