UNA BELLEZA

El secreto mejor guardado de la cordillera: el pueblo con las termas más impactantes del país

Entre paisajes agrestes, caminos de montaña y silencio absoluto, este lugar invita a una escapada distinta. Ideal para quienes buscan relax profundo, naturaleza intacta y experiencias lejos del turismo masivo.

En los últimos años, el turismo termal se consolidó como una de las opciones más buscadas para quienes priorizan bienestar, contacto con la naturaleza y experiencias lejos de los circuitos tradicionales.

Dentro de las opciones, una pequeña comunidad de montaña, rodeada de paisajes agrestes y atravesada por rutas escénicas, que se convirtió en un refugio ideal para quienes buscan descanso profundo, silencio y contacto directo con la naturaleza

El destino cordillerano que enamora con baños al aire libre entre montañas 

Las Loicas es una pequeña localidad rural enclavada en plena cordillera del sur de la provincia de Mendoza, reconocida por su entorno natural intacto y por albergar uno de los complejos termales más atractivos de la región andina.

Se encuentra a unos 350 kilómetros de la ciudad capital. Para llegar, se debe tomar la Ruta Nacional 40 hacia el sur hasta Malargüe y luego continuar por la Ruta Provincial 222, un camino escénico que acompaña ríos, montañas y formaciones volcánicas.

Desde allí es posible visitar puntos turísticos destacados como Valle Hermoso, el Paso Pehuenche, con conexión a Chile, y la ciudad de Malargüe, conocida por su oferta de turismo aventura y naturaleza.

La joya natural del lugar son las Termas de Cajón Grande, un conjunto de pozones naturales formados por la actividad volcánica, encajonados entre cerros y atravesados por arroyos de deshielo.

Las aguas termales se caracterizan por su alta mineralización, propiedades relajantes y efectos terapéuticos, ideales para aliviar dolores musculares, mejorar la circulación y reducir el estrés en un entorno absolutamente natural.

La joya natural del lugar son las Termas de Cajón Grande, un conjunto de pozones naturales formados por la actividad volcánica, encajonados entre cerros y atravesados por arroyos de deshielo.Las aguas termales se caracterizan por su alta mineralización, propiedades relajantes y efectos terapéuticos, ideales para aliviar dolores musculares, mejorar la circulación y reducir el estrés en un entorno absolutamente natural. Montañas, ríos de deshielo y formaciones volcánicas definen el paisaje del sur mendocino. 
 Montañas, ríos de deshielo y formaciones volcánicas definen el paisaje del sur mendocino. 

Otro atractivo imperdible es la Cascada de Manqui-Malal, un salto de agua rodeado de formaciones rocosas y vegetación autóctona, perfecto para caminatas cortas y fotografía de paisajes.

A pocos kilómetros se encuentra la Caverna de las Brujas, una cueva de origen calcáreo que puede recorrerse con guías especializados y que sorprende por sus salas subterráneas y formaciones naturales.

 Naturaleza extrema, historia y bienestar se combinan en un solo lugar. 
 Naturaleza extrema, historia y bienestar se combinan en un solo lugar. 

La zona ofrece cabalgatas guiadas por antiguos senderos cordilleranos, algunos de ellos utilizados históricamente para el Cruce de los Andes, una experiencia que combina historia, naturaleza y aventura.

Senderismo, observación de fauna, baños termales, fotografía de paisajes, trekking y escapadas de descanso forman parte de la propuesta, ideal tanto para parejas como para viajeros que buscan desconexión total.

 Cabalgatas, trekking y relax al aire libre en un entorno sin multitudes. 
 Cabalgatas, trekking y relax al aire libre en un entorno sin multitudes. 

 A pesar de su perfil tranquilo y rural, la zona cuenta con alojamientos familiares, refugios de montaña y propuestas gastronómicas caseras donde predominan los platos regionales, las carnes y las recetas tradicionales. 

Las Loicas es un destino auténtico, poco intervenido, con naturaleza pura, silencio, cielos limpios y una de las experiencias termales más impactantes del oeste argentino.

 Atardecer cordillerano y descanso absoluto en uno de los rincones más remotos de Mendoza. 
 Atardecer cordillerano y descanso absoluto en uno de los rincones más remotos de Mendoza. 
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