Érika, la carpintera: aprendió un oficio en un taller gratuito porteño que le cambió la vida y así te podes inscribir
Un anuncio del Centro de Formación Profesional de la Ciudad ofrecía aprender a tallar la madera, una destreza con antecedentes en su familia. Se anotó, aprendió y hoy tiene ingresos y se prepara para ser instructora. Hay muchas opciones para anotarse.
Miraba el celular pensando en su futuro y se encontró con un anuncio del Centro de Formación Profesional de la Ciudad que ofrecía inscripciones para aprender un oficio, entre los que figuraban clases de carpintería y los horarios. Érika Cejas, de 35 años, se animó a probar con una destreza con antecedentes en su familia. Con lo que sabe hoy, tiene ingresos, compró herramientas y se prepara para ser instructora.
"El aprender algo más, me hizo sentir más útil y me llenó por dentro, incluso ya de edad", cuenta la trabajadora que adquirió habilidades que la tecnología no puede replicar.
Dos años atrás, eran cerca de las diez de la noche y las inscripciones cerraban en minutos, cuando se animó y dejó atrás los prejuicios. Ya había participado de los cursos de panadería y pastelería que también brinda el Centro de Formación Profesional del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Con un clic no solo entró al taller, sino que conectó con su infancia en Ituzaingó, barrio su abuelo materno trabajaba de carpintero: "Él tallaba madera, hacía las patas de la mesa hermosísimas y yo me pasaba horas viéndolo trabajar en su casa", recuerda.
En una coyuntura donde la Inteligencia Artificial está transformando el mundo del trabajo de manera vertiginosa, crecen los oficios que requieren diagnóstico manual, la manipulación consciente de herramientas y la adaptación en el momento en espacios físicos reales. En respuesta a ese interés el Gobierno de la Ciudad apuesta fuerte a los talleres gratuitos.
Talleres gratuitos de la Ciudad para aprender un oficio
Érika no se dejó llevar por los prejuicios que relacionan a la carpintería con lo masculino. De hecho, al llegar al centro de formación, sus miedos se disolvieron ante un grupo que la integró desde el primer día. "Al principio pensaba que era solamente cosa de hombres, que iba a ser la única mujer y que me iban a ver como un bicho raro", cuenta.
Y destaca a su profesor Diego Lederhos, que le enseñó todo, de no saber ni medir pasó a fabricar cajoneras, mesas ratonas, armarios y hasta proponer sus propios proyectos, siendo una de las mejores de su clase durante los dos años de formación.
"En la parte económica mi vida cambió muchísimo, pasé de no tener un ingreso a de pronto tenerlo y hasta a poder comprarme mis propias herramientas, lo que fue una gran alegría", relata Érika.
Al principio se dedicó a amueblar su futuro hogar, pero luego la carpintería se transformó en un negocio redituable. Comenzó con pedidos particulares de gente cercana y de compañeros del curso de panadería. En su momento llegó a fabricar y vender 17 rejillas para pan, y a medida que sus conocimientos y su confianza sobre la madera crecía, también crecían sus ingresos. Fue tanto el boca en boca que en poco tiempo ya estaba restaurando y creando muebles para vecinos y hasta conocidos del club de Taekwondo de su hija.
De carpintera a instructora en el Centro de Formación porteño
El comienzo de un camino que ya tiene vistas a futuro. Su profesor durante los dos años de cursada, al ver su capacidad para ayudar a sus compañeros y resolver planos desde cero, la impulsó a dar el siguiente paso: realizar el curso de instructora para poder dictar los talleres. "Es un sueño poder dar clases", declara emocionada. Y añade: "Pasé de no saber nada, a aprender y ahora a estudiar para poder dar los cursos, es un montón".
Todos sus avances tuvieron siempre un motor principal: su hija de 11 años. Así como su abuelo la inspiró a ella, Érika quiere dejarle un legado tangible.
"Deseo el día de mañana poder decirle que toda su habitación se la hice yo y señalarle su cama, su escritorio y poder darle lo mismo que mi abuelo me dio a mí".
La historia de Érika es un testimonio de vida de las oportunidades que nacen desde los Centros de Formación Profesional del Gobierno porteño que conduce Jorge Macri.
Oficios para aprender en los Centros de Formación porteños
Desde la Agencia de Habilidades para el Futuro, para responder a una creciente demanda, la Ciudad ofrece más de 600 opciones de formación gratuita. Las inscripciones se realizan de forma online a través de las plataformas de Formación Profesional, Educación No Formal y Formación Técnica Superior de la Ciudad: https://ifts12online.com.ar/.
El detalle de la información brindada por el gobierno porteño sobre oficios técnicos y de reparación incluye varias oportunidades: en salud, construcción, energías renovables, cuidado.
Electricistas: se puede cursar la Tecnicatura Superior en Distribución de Energía Eléctrica (1 año y medio) en el Instituto de Formación Técnica Superior (IFTS) 32 (San Cristóbal). También hay cursos de un año para Montador Electricista en el CFP Nº 1 (Barracas) o Electricista en Inmuebles en el CFP Nº 4 (Mataderos)
Gasistas y plomeros: el curso de Gasista Domiciliario Matriculado se dicta en el CFP Nº 17 (Almagro) y en el CFP Nº 28 (Monserrat). Para instalaciones sanitarias, se puede acudir al CFP Nº 24 (Flores)
Climatización y electrodomésticos: el CFP Nº 35 (Barracas) ofrece formación para instalador de equipos de aire acondicionado y reparación de electrodomésticos.
Construcción: el IFTS 33 (San Cristóbal) dicta tecnicaturas en Construcción Sustentable y en Gestión de Procesos Constructivos. Para formación práctica como albañil, se puede realizar la inscripción en el CFP Nº 17 (Almagro)
Carpintería: existen cursos de un año en el CENOF Urquiza (Parque Patricios) y especializaciones en muebles de melamina en el CENOF Cafayate (Villa Lugano)
Soldadura e instalaciones secas: el CFP Nº 28 (Monserrat) ofrece cursos de soldador básico y colocador de placas de yeso (Durlock)
Energías renovables: se puede estudiar para ser Instalador de Sistemas Eléctricos de Energías Renovables en el CFP Nº 16 (Nueva Pompeya) o el CFP Nº 27(San Telmo)
Domótica y robótica: el IFTS 14 (San Cristóbal) dicta la Tecnicatura en Internet de las Cosas, mientras que el IFTS 31 (San Telmo) ofrece formación en Mecatrónica y Automotores Híbridos.
Enfermería profesional: se dicta en la Escuela "Cecilia Grierson" (sedes Caballito y Villa Lugano) con una duración de 2 años y medio.
Cuidado de niños y niñas: curso de 4 meses disponible en el CENOF San Cayetano (Liniers) y Rosario V. Peñaloza (Flores)
Bienestar: el CENOF Sarmiento (Balvanera) ofrece un instructorado de Yoga de 2 meses para formar promotores de salud.

