"Esto es una bomba de tiempo": desgarrador testimonio de un vecino tras el devastador desplazamiento del cerro Hermitte
Los habitantes de los barrios Sismográfica, El Marquesado y Los Tilos, en Comodoro Rivadavia, siguen conmocionados por el movimiento de tierra que destrozó casas, muchas de las cuales quedaron inhabitables.
Comodoro Rivadavia atraviesa horas de extrema tensión luego de que, durante la madrugada de este domingo, un violento desplazamiento del suelo sacudiera la ladera sur del cerro Hermitte. El fenómeno provocó daños estructurales de gran magnitud en viviendas y derivó en la evacuación urgente de cientos de personas, principalmente en los barrios Sismográfica, El Marquesado y Los Tilos, una zona marcada desde hace años por la fragilidad del terreno.
El episodio, calificado por los propios vecinos como uno de los más graves que recuerdan, dejó casas inhabitables, calles deformadas y familias obligadas a abandonar sus hogares sin saber si podrán regresar alguna vez. Con el paso de las horas, comenzaron a escucharse relatos que reflejan la desesperación, el miedo y la sensación de desamparo.
En diálogo con Crónica TV, Ignacio, vecino del barrio Sismográfica, describió la situación con crudeza. Según contó, unas 200 familias ya fueron evacuadas y muchas salieron con lo puesto. “Hay gente que tuvo que irse dejando todo: mascotas adentro, alimentos en la heladera. Solo pedimos que nos permitan entrar un momento para rescatar algunas pertenencias, aunque sabemos que es peligroso”, relató.
El avance del cerro mantiene en vilo a toda la comunidad, que vive con el temor constante de que en cualquier momento el cerro termine de ceder y arrase con lo que queda. “Esto es una bomba de tiempo, no sabemos en qué momento puede caer y destrozarnos la casa”, advirtió Ignacio. Además, señaló que los movimientos del terreno se intensificaron notablemente en los últimos meses. “Siempre hubo desplazamientos, pero ahora son mucho más grandes. Hay grietas enormes, de varios metros de profundidad. Se están perdiendo barrios completos”, alertó.
Los daños dentro de las viviendas son devastadores. “Los pisos se quebraron, las cañerías quedaron torcidas", agregó el vecino. Y a todo eso se suma otro problema: “Hay que cuidar la vivienda de los robos. Hay gente de acá, no que viene de afuera, que aprovecha para robar”, denunció.
Sobre la situación legal de los terrenos, el vecino expuso una realidad compleja. “No sabemos si la zona estaba habilitada para construir o no. Tenemos servicios básicos, pero la mayoría no cuenta con título de propiedad, solo con derecho a ocupación. Así, no hay forma de reclamarle nada al Estado”, explicó.
Otro de los testimonios más duros fue el de Jorge, también residente de la zona afectada, quien descartó cualquier posibilidad de regreso a su vivienda. “Esto no es como una inundación, que el agua baja y uno vuelve. Acá no hay retorno. El lugar quedó inhabitable y es demasiado riesgoso intentar reconstruir”, sostuvo en declaraciones a TN.
Jorge contó que su familia se encontraba dentro de la vivienda cuando ocurrió el derrumbe. “Mi hijo, mi hija y mi ex mujer estaban en la casa en ese momento. Por suerte pudieron salir y ahora están alojados en lo de sus padres, pero perdimos absolutamente todo. Años de esfuerzo desaparecieron en minutos”, lamentó. Y agregó: “Nunca vi que el cerro Hermitte se moviera de esta manera. Hay familias que están mucho peor, que no tienen dónde dormir ni a quién recurrir”.
Frente a la gravedad del escenario, el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia declaró la emergencia geológica y urbanística en la ciudad. La medida fue adoptada este domingo por la noche mediante una ordenanza que establece un plazo de 90 días, con el objetivo de implementar acciones urgentes para reducir los riesgos derivados de la inestabilidad del suelo.
Las autoridades también resolvieron cerrar el perímetro afectado por al menos 48 horas ya que, según los informes técnicos, el terreno continúa en movimiento y representa un serio riesgo urbano. En paralelo, se habilitó al Ejecutivo municipal a reorganizar partidas presupuestarias, utilizar fondos disponibles y gestionar asistencia económica ante organismos provinciales, nacionales e incluso internacionales para afrontar la emergencia.
En cuanto al plan de contingencia, se dispuso la evacuación ordenada y segura de las personas en riesgo, garantizando alojamiento provisorio, asistencia básica, atención sanitaria y seguridad durante al menos 30 días, con el fin de evitar consecuencias sociales y sanitarias aún mayores.
Mientras tanto, en los barrios golpeados por el derrumbe, la incertidumbre domina cada jornada. Para muchas familias, el cerro Hermitte ya no es solo un paisaje habitual, sino una amenaza permanente que cambió sus vidas para siempre.

