HISTORIAS

Fue una de las actrices argentinas más reconocidas y ahora trabaja en una estación de servicios

Brilló en series, novelas y películas, pero se cansó del mundo de la farándula y tomó un nuevo rumbo. Conocé todos los detalles en la nota.

Sandra Ballesteros tuvo su mayor éxito en la televisión argentina alrededor de los 2000 y fue sin lugar a dudas una de las actrices más reconocidas de nuestro país. Su papel más icónico fue el de la villana, Eva Santoro en la novela “Resistiré” que quedó grabado en la memoria de todos los espectadores, que aún se sorprenden cuando quieren saber qué es de su vida.

Pero además de ese papel, tuvo muchas más apariciones en series y novelas argentinas, hasta que finalmente decidió desaparecer de los flashes y mantener una vida más privada y sencilla.

 

Fue una de las actrices argentinas más reconocidas y ahora trabaja en una estación de servicios
Silvia Ballesteros: la actriz que hoy trabaja en una estación de servicios.

La realidad es que poco a poco, la actriz se fue cansando de las cámaras, y de la fama, pero sobre todo, de la atención que conlleva el mundo del espectáculo, y decidió alejarse de la actuación. Para tener más intimidad, tuvo que mudarse y alejarse de la gran ciudad.

“Internamente sentía que necesitaba otra forma de vida, y que esa otra forma de vida estaba pidiendo desarrollarme. Fue algo tan definitivo que cuando mi papá me contó que había puesto en venta la estación de servicio de Villaguay, le dije casi sin pensarlo que no la vendiera, que yo me iba a hacer cargo. Me preguntó: ‘¿Estás segura?’. ‘No’, le respondí. Pero era lo que sentía”, contó la actriz en una entrevista hace algunos días.

 

Y luego, agregó: “Fue un gran cambio mudarme de Buenos Aires a Villaguay. Mis padres viven en Entre Ríos desde hace 28 años y yo desde hace 8. Tenía una vida tranquila en Buenos Aires, con otros horarios, otros hábitos y por eso no fue difícil adaptarme a Villaguay, que se desconecta a las 12 del mediodía y no encontrás nada abierto hasta las 5 de la tarde”.

Los cambios en su vida fueron muchos, y no solo en lo laboral, también le costaba mucho vivir en la ciudad de Buenos Aires, por su velocidad –a la cual no estaba acostumbrada– ya que había vivido toda su infancia en la tranquilidad de Villaguay, provincia de Entre Ríos.

 

“Todos duermen la siesta aunque yo no me acostumbré. Durante unos años tuve una forma de vida que no me había llevado a los mejores lugares, pero había podido cambiar el chip para tener hábitos más saludables. Y ya no tenía ganas de trabajar como actriz”, explicó Ballesteros.

“Fue a través de la música que encontré una conexión espiritual, dirigí un coro, monté un vía crucis viviente y un pentecostés con gente del lugar, que no son actores. Hace años que pertenezco a un grupo de oración que se llama Abba Padre en la Iglesia Santa Rosa de Lima, y pertenece a la Renovación Católica Carismática”, concluyó la actriz.

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