EMOCIONANTE

Historias del Día del Padre: 3 hombres que lo dan todo por sus hijos

Crónica recogió las historias de Gabriel, Rodolfo y Jesús, tres papás que se desviven para que sus hijos tengan la mejor vida posible y que no les falte nada.

Luchar incansablemente hasta sus últimas fuerzas por reencontrarse con su hija, asumir la crianza de sus hijos luego de enviudar o enseñarles a sus niños a dar hasta lo que no se tiene por el otro. Tres circunstancias que representan fielmente el verdadero significado de la paternidad. Tres historias de padres que simbolizan a tantos de miles y en los que Crónica se respaldó para homenajear a todos los papás en su día.

Este domingo no es uno más, no pasa desapercibido y mucho menos quedará en el olvido para Gabriel Reuter. El hombre oriundo de Ensenada disfruta junto a su hija de esta jornada particular por primera vez. La niña tiene siete años y, para llegar a este momento de felicidad máxima, debió atravesar dificultades extremas que llevan a pensar en tirar la toalla.

El propio Gabriel detalló a Crónica: "Me separaron de ella en 2020 por una falsa denuncia por abuso, pero me sobreseyeron por contradicciones en las declaraciones de los testigos, incluso de una doctora que no lo era. También por lo que certificó el médico que la atendió el día que se realizó la denuncia, quien diagnosticó una parasitosis o un uso excesivo del pañal".

Sin embargo, habría más sufrimiento: "Tres años después me agredieron mi ex y su actual pareja, durante el inicio de la revinculación". Justamente en una de las instancias de dicho proceso, Reuter reconoció: "La vi una vez en el juzgado. Fueron 20 minutos".

Sería el preámbulo de algo culminante, anhelado durante toda esa odisea y que comenzó a gestarse el 17 de abril pasado. Sobre aquella jornada, Gabriel recordó: "Recibí un mensaje de unas vecinas de mi hija, avisándome que ella me quería ver y finalmente nos vimos".

A partir de entonces, el contacto se volvió diario y, por si fuera poco, fue autorizado judicialmente para continuar viendo a su niña. "Ahora la veo siempre", contó el mencionado papá, sumergiéndose en un mar de emociones. Bajo esas aguas y las de sus lágrimas confesó: "Es mi primer Día del Padre con ella".

Una meta que logró sacando fuerzas de todos lados, sin bajar nunca los brazos. Recorriendo todos los días juzgados y diferentes organismos. "Todos los días hice algo", reveló el hombre.

Gabriel pasará su primer Día del Padre con su hija.
Gabriel pasará su primer Día del Padre con su hija.

Por su parte, Rodolfo Martín Acosta, domiciliado en Ingeniero Budge, anticipó que "este Día del Padre lo voy a pasar con mi mamá que me enseñó lo que es ser padre, porque hacía lo que fuere para llevarnos el pan a la mesa".

Y vaya si lo aprendió, porque la vida lo empujó al abismo, pero él no se cayó y se mantuvo y mantiene de pie gracias al amor de y por sus cuatro hijos. Tres de ellos padecen atrofia muscular, la misma enfermedad que se llevó la vida de quien era su mujer, María Fernanda, hace un año y medio.

Morena, de 18 años, y Facundo, de 17 años, son pacientes electrodependientes, puesto que deben estar conectados a un Bipap, que es un dispositivo de ventilación no invasiva que facilita la respiración.

En ese contexto, Rodolfo detalló: "Mi día arranca a las 3.30 de la mañana porque cuido que Morena, por sus movimientos en la cama, no se desconecté del Bipap. A las 7 de la mañana entro a trabajar como empleado de mantenimiento. Además de ir de hospital en hospital y de un turno médico a otro".

Pero, al mismo tiempo, reconoce y argumenta dicho sacrificio diario, en que "uno hace lo que tiene que hacer y trato que la ausencia de la madre duela lo menos posible: estamos solos, pero juntos".

Por eso, a sus 52 años, y en una nueva conmemoración de su rol paterno, dejó en claro que "mi propósito en la vida es que mis hijos estén bien".

Rodolfo, con tres de sus cuatro hijos.
Rodolfo, con tres de sus cuatro hijos.

En la localidad bonaerense de San Fernando tiene lugar el refugio "Una oportunidad más", centro que asiste a personas en situación de calle y pertenece a la Asociación Civil Una Cadena de Favores.

Su fundador es Jesús María Surraco, quien justificó su obra, ante este medio, en que "uno es ser humano y luego padre".

Pero combinó ambos valores cuando tomó la decisión de solicitar una medida de abrigo en beneficio de dos hermanos de 14 y 15 años que encontró en una esquina, solos, comiendo fiambre, y por eso optó por llevarlos a su casa.

En este sentido, Jesús reflejó que "los tuvimos 180 días durante la medida de abrigo, hasta que pudimos reencontramos con la mamá, que se estaba recuperando de sus adicciones".

Por estos días también brinda contención a su hijastro de 19 años, quien en su afán de reconstruir su vida y dejar atrás un pasado complejo, asumió el compromiso de finalizar sus estudios secundarios. No lo hará en soledad, tendrá de compañero a su propio padrastro, quien también se inscribió para no dejarlo solo.

Además de todo ello, Jesús es papá de Maylis, de 14 años, y de Uzain, de nueve. Sus principales aprendices de semejante estilo de vivir.

Al respecto, Surraco afirmó: "Mis hijos se llenan de orgullo y se conmueven con las historias. Un día estábamos comiendo panchos en la calle y se acercan dos hermanitos pidiéndonos plata para comprar panchos y yo no tenía más plata. Entonces mi hijo le dio el suyo y yo el mío. Ellos aprendieron a ayudar y están muy contentos en hacerlo".

Jesús María, Maylis y Uzain.
Jesús María, Maylis y Uzain.

Hay mil maneras de serlo y de honrarlo, con una historia detrás, pero bajo el mismo amor puro y paterno, porque si bien cada uno es diferente, papá hay uno solo. ¡Feliz día, Pa!

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