Llega el alivio: se viene una fuerte baja de temperatura y cambia el clima
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que durante febrero ingresará una masa de aire frío que provocará un marcado descenso térmico y modificaciones en las condiciones climáticas.
El cierre de enero y el inicio de febrero mantendrán jornadas mayormente calurosas en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, con valores que en la mayoría de los casos seguirán por encima de los 30 grados.
Sin embargo, los especialistas del SMN advierten que habrá un episodio puntual en el que el clima dará un giro marcado, con una caída abrupta de la temperatura en muy pocas horas.
Del calor al abrigo: Buenos Aires espera un marcado descenso térmico en los próximos días
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, el martes 3 y el miércoles 4 de febrero se perfilan como los días más agobiantes de la semana, con marcas térmicas que podrían trepar hasta los 35 °C.
No obstante, ese escenario comenzará a modificarse hacia el jueves 5 de febrero, cuando se espera el ingreso de un sistema de inestabilidad que traerá consigo lluvias y un cambio en la circulación del aire.
Las precipitaciones comenzarían durante la madrugada, más precisamente alrededor de las 6 de la mañana. A partir de ese momento, el ambiente empezará a refrescarse de manera progresiva.
El avance del frente frío se hará sentir con más intensidad entre el miércoles y el viernes. En ese período, el contraste térmico será significativo: de una máxima cercana a los 35 grados se pasará a registros mínimos que rondarán los 18 °C hacia el viernes 6 de febrero.
Esto representa un brusco descenso térmico de unos 17 grados en un lapso muy corto de tiempo, una variación que suele sentirse con mayor intensidad en la sensación térmica y obliga a cambios rápidos en la vestimenta y la rutina diaria.
Cabe mencionar que este tipo de cambios pueden tener impacto en la salud. La variación térmica suele afectar al organismo, favorecer resfríos y otras afecciones respiratorias leves, y generar mayor cansancio físico, sobre todo en personas mayores, niños y quienes presentan enfermedades preexistentes.
Ante este escenario, se recomienda seguir los pronósticos actualizados, estar atentos a posibles alertas y prepararse para un cambio marcado en las condiciones del tiempo, con jornadas que pasarán del calor intenso a un ambiente mucho más fresco en cuestión de horas.

