Imagine un almacén sin almacenero. O un supermercado sin cajeros. Pues bien, ese comercio ya existe. Presentado como el negocio del futuro, Amazon abrió las puertas de su nueva cadena de comercios en Estados Unidos, que se basa en tecnologías con sensores y aprendizaje profundo, donde los clientes acceden con una aplicación móvil que les permite ver el cargo de la factura por su compra, sin la necesidad de hacer una larga fila y pagar en las tradicionales cajas.

El establecimiento, situado en Seattle, en el estado de Washington, estuvo disponible en formato de prueba para sus empleados desde diciembre de 2016, cuando la firma reveló que tenía planeado expandirse a otros sectores, como el alimentario, y desarrollarse en formato de tienda.

Denominado Amazon Go, este supermercado ocupa una superficie inferior a 170 metros cuadrados y dispone de comidas preparadas para el desayuno, el almuerzo o la cena, además de una selección de ensaladas, sándwiches y bebidas, vinos y cervezas, y algunos productos frescos, como carne.

La tecnología que hace posible el funcionamiento de la tienda es parecida a la que utilizan los autos sin conductor y pasa por la visión computarizada, los sensores y el "aprendizaje profundo", de acuerdo con lo informado por la compañía. El vicepresidente de tecnología de Amazon Go, Dilip Kumar, dijo que los empleados "entrenaron" esa tecnología para que funcione.

"Este fue un experimento que pertenece al amplio esfuerzo de la empresa para reinventar cómo compran los consumidores", indicaron. En efecto, fueron los problemas técnicos detectados en el software que cobra automáticamente a los clientes al salir del establecimiento los que obligaron a la firma a aplazar la apertura.

Según Kumar, Amazon esperaba abrir pronto la tienda para tener más tráfico y probar la tecnología pero decidió que tenía suficientes empleados para "enseñar" al sistema, que ahora identifica "mejor" los objetos y sigue los ritmos y patrones de los compradores, algo complicado cuando se trata de grupos grandes.

¿Cómo funciona?

De acuerdo con la compañía, para comprar en el supermercado es necesario tener una cuenta de Amazon y la aplicación de Amazon Go instalada en un teléfono iPhone o Android "reciente". Al entrar en la tienda, el cliente escanea su teléfono y así queda representado como un objeto 3D en el sistema, que utiliza cámaras para seguir los movimientos de las personas e identificar sus interacciones con los productos.

La tecnología no utiliza reconocimiento facial, sino "otras pistas visuales" y la continuidad entre cámaras para determinar el comportamiento de los clientes, señaló Kumar, quien hizo una visita previa al local. Este es el primer paso de los supermercados del futuro, los cuales prometen expandirse a todo el mundo. Será cuestión de acostumbrarse a no interactuar con vendedores ni cajeros y a subsanar dudas por uno mismo.