IMPERDIBLE

Cómo hacer cheesecake sin horno y que todos piensen que sos pastelero profesional

El cheesecake sin horno es una opción ideal para disfrutar con unos mates o como postre. Con algunos secretos, podés lograr una textura cremosa y un sabor irresistible. Aprendé a prepararlo con esta guía paso a paso.

El cheesecake es una delicia que se ha ganado un lugar especial en las mesas argentinas. Perfecto para acompañar los mates de la tarde o como un postre después de una comida, este dulce es una opción versátil y fácil de preparar. La clave está en lograr una textura suave y un sabor equilibrado, lo que se consigue con algunos trucos que te compartiremos a continuación.

 

Existen ciertos secretos que pueden marcar la diferencia al preparar un cheesecake, el cual puede hacerse sin horno. Desde la elección de los ingredientes hasta el tiempo de refrigeración, cada paso es crucial para obtener un resultado perfecto. En esta nota, te contamos cómo hacer esta receta de manera sencilla, para que puedas disfrutar de un postre delicioso sin complicaciones.

Ingredientes necesarios para el cheesecake sin horno

Para preparar este exquisito postre, vas a necesitar los siguientes ingredientes:

 

Riquísimo cheesecake para disfrutar cuando se quiere algo dulce. 
Riquísimo cheesecake para disfrutar cuando se quiere algo dulce. 

  • 200 gramos de galletitas tipo María
  • 100 gramos de manteca derretida
  • 500 gramos de queso crema
  • 200 gramos de crema de leche
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 10 gramos de gelatina sin sabor
  • 50 ml de agua
  • Frutas frescas o mermelada para decorar
Paso a paso para preparar el cheesecake sin horno

Seguí estos pasos para lograr un cheesecake sin horno perfecto:

  • Triturar las galletitas hasta obtener un polvo fino. Mezclarlas con la manteca derretida y presionar la mezcla en la base de un molde desmontable. Refrigerar por 30 minutos.
  • En un bol, batir el queso crema con el azúcar y la esencia de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Hidratar la gelatina en agua fría y luego calentarla a baño maría hasta que se disuelva completamente.
  • Incorporar la gelatina disuelta a la mezcla de queso crema, batiendo constantemente para evitar grumos.
  • Batir la crema de leche a medio punto e integrarla suavemente a la preparación anterior.
  • Verter la mezcla sobre la base de galletitas y refrigerar por al menos 4 horas, o hasta que esté firme.
  • Decorar con frutas frescas o mermelada antes de servir.
  •  

    El cheesecake sin horno es una base perfecta para experimentar con diferentes sabores. Podés agregarle ralladura de limón o naranja para un toque cítrico, o incluso incorporar chocolate derretido para una versión más indulgente. Las posibilidades son infinitas, y cada variante le dará un giro único a este clásico postre.

    Esta nota habla de: