Guillermo Pereira analiza el presente de Los Andes
Guillermo Pereira volvió a Los Andes después de cinco años y analizó las expectativas de un conjunto que la está luchando.
Indudablemente, algo quedó inconcluso en la relación Guillermo Pereira-Los Andes ya que, después de cinco años, sus caminos volvieron a encontrarse. El club pegó la vuelta a la máxima divisional del ascenso tras un duro lustro en la B y ese retorno coincidió con el del pergaminense, quien justamente habÃa sido partÃcipe del sinsabor del último descenso sufrido en Lomas de Zamora. "Renové contrato pero después me cortó la pandemia. No se volvió a jugar hasta septiembre u octubre de 2020 y a mà se me habÃa terminado el vÃnculo en junio", recordó el volante su salida anterior del Milrayitas en diálogo con Crónica del Ascenso.Â
El ex Belgrano, Deportivo Riestra y Godoy Cruz, entre otros, espera borrar definitivamente esa mala y para eso se integró a un equipo con una perspectiva completamente distinta a aquella. Por el momento la cosa marcha bien pues con prolijidad, se está asentando en un hábitat más acorde a su historia.
-¿Te quedó una espina por aquel descenso?
-La verdad que sÃ. No es nada lindo perder la categorÃa pero fue un mal año, a nivel colectivo e individual. Al comienzo del torneo nos costó ganar, después con la llegada de Juan (Kopriva) pudimos levantar y creo que todos nos ilusionamos porque agarramos una linda racha y le ganamos el clásico a Temperley. Con un poco más de confianza pensamos que nos quedarÃamos pero al final no se dio por dos o tres puntos. Por eso intenté quedarme para ponerle el pecho a la situación y tratar de devolver a Los Andes al lugar de donde nunca debió irse. Pero por una cosa u otra no se dio, me terminé yendo y ahora estamos de vuelta.
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-¿Te sorprendió lo que le costó volver al club?
-Sà y no. Siempre se piensa que los clubes grandes van a volver rápido, sin problemas. Pero es todo lo contrario. Al ser el grande de la categorÃa, todos se juegan la vida al enfrentarlo, te quieren ganar, sacar puntos. No es fácil porque la categorÃa es dura. Hay muchas canchas en mal estado y el tema arbitrajes es bastante complejo. Si te ponés a ver, a todos los equipos grandes que les toca bajar, les cuesta volver. Yo subà a primera cuando Independiente descendió y ese año en el Nacional B fue terrible (ver aparte).
-¿Ahora cuáles son las expectativas? Suponemos que descartás la pelea por mantener la plaza...
-Sin dudas. Desde el primer momento en que me llamó (el mánager) Claudio Balsano, con quien tengo una gran relación, me puse a disposición para meterme en los temas del contrato y proyectos. También hablé con Leo (Lemos). Las charlas no fueron muy largas porque tras aclararme las cosas, nos pusimos de acuerdo. Desde el primer momento me brindaron confianza tanto adentro como afuera de la cancha. A eso hay que agregarle que me recibió un grupo bárbaro. Los que venÃamos de afuera debÃamos sumar nuestro granito de arena para que todo siga viento en popa como venÃa el plantel que logró el ascenso. Por momentos se está dando porque nos sentimos muy bien, con mucha confianza, más que nada de local, con nuestra gente. Después faltarÃa corregir algo de visitante. Igual venimos haciendo un buen papel.
-A pesar de esa falencia, hicieron muy buenos partidos fuera de Lomas...
-Bueno, con Atlanta fue uno de los mejores partidos que tuvimos como visitante. Pero siempre hay cosas por corregir, incluso ganando. Claro que si sumás de a tres se tapan un poco esos detalles a pulir. Ahora si perdés queda todo más a la vista. Hay que corregir algunos aspectos, errores que cometemos para que no vuelvan a ocurrir. Lo bueno es que nos pasó ahora y tenemos margen para trabajarlo cada semana. Debemos aprender porque de eso se trata el fútbol y la vida.
-Encima en esta categorÃa podés jugar mejor, pero si te equivocás, sacás del medio...
-Tal cual. Hicimos grandes partidos de visitante y no pudimos concretar. Y esos equipos que nos ganaron, llegaron una o dos veces siendo claramente menos que nosotros. Por eso hay que cometer la menor cantidad de errores posibles para no darles opciones al otro equipo. En la Primera Nacional si no podés ganar, no tenés que perder porque esos puntos son los que al final te dan alivio sea en la tabla de arriba o la de abajo.
-¿Y sienten que de locales se ganaron un respeto?
-Por supuesto; eso termina influyendo en una buena campaña. Si de visitante tuviéramos esa regularidad que encontramos en casa, estarÃamos mucho más tranquilos que ahora.
-¿Qué evaluación hacés del desempeño del equipo hasta el momento?
- Si uno lo mira desde la perspectiva de un equipo que recién ascendió, estamos haciendo un campañón. Si lo hace desde la idea de pelear el torneo, hablamos de algo que está más o menos y si vamos partido a partido que es lo que pensamos nosotros, estamos haciendo las cosas muy bien. Como dije: faltan corregir detalles que son los que te hacen ganar partidos o no perder puntos. Si solucionamos eso, vamos a estar aún más tranquilos. En lo personal siento que estamos haciendo un buen papel con un plantel de muchos chicos nuevos. Con el correr de los partidos iremos mejorando para que no se nos escapen más puntos y tratar de estar lo más arriba posible. El objetivo no es pelear el descenso, sino entrar al Reducido.
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-¿Soñás con una revancha importante en este club?
-Ojalá. SerÃa un sueño para mà pero tampoco hay que confundir las cosas. Uno sueña, cree, visualiza pero esto es muy largo, es un torneo demasiado duro. Trabajamos para ir partido a partido y a fin de año jugar los mano a mano que son para cualquiera. Una vez Los Andes ascendió después de clasificar a lo último aunque no recuerdo el año (N de la R: fue en 1994, cuando subió de la B al Nacional). La ubicación no dice nada: lo importante será entrar al Reducido para cerrar un gran año y después en los partidos importantes puede pasar cualquier cosa.
-¿Qué te genera ser uno de los máximos goleadores del equipo cuándo los que tienen la presión de convertir están con la pólvora mojada?
-Lo ideal serÃa que todos hagamos goles. Cuando no pueda hacerlo el 9, que ayuden los volantes, o que un defensor sorprenda en alguna pelota parada. Pero en lo más difÃcil que es crear situaciones estamos bastante bien. Si concretáramos todo lo que generamos, serÃa espectacular. Hay momentos donde quizá no generás chances y ahà se torna más complicado. Pero los delanteros son asÃ. Los tenemos buenos y cuando están con la pólvora mojada hay que apoyarlos para que cambie la mano y vuelvan a convertir. Pero están haciendo un buen trabajo y eso es lo más importante.