El "Mudo" Héctor Cassé, un emblema de Temperley y Quilmes que se sobrepuso a un peculiar obstáculo
El “Mudo”, un prócer en Temperley, que demostró gran entereza superando un serio problema de audición y construyó una carrera en base al esfuerzo. En el “Celeste” fue pieza clave del ascenso a Primera en 1982, también fue campeón con Quilmes y tuvo una citación al seleccionado que conducía Carlos Bilardo
Es una historia muy particular la de Héctor Cassé, conocido como el “Mudo”, aunque en realidad tenía de un 20 a un 40 por ciento de audición en su oído derecho por una otitis mal curada de cuando era pequeño y aprendió a leer los labios, incluso enojándose cuando le iniciaban una conversación con lenguaje de señas y tomándose con buen humor algunos chistes y cargadas tanto de compañeros como de hinchadas rivales. Este prócer de Temperley, con el que ascendió a Primera, y que también fue campeón con Quilmes, nació en Salliqueló, Provincia de Buenos Aires, el 21 de junio de 1957, y falleció muy joven, el 10 de noviembre de 2003, a los 46 años, debido a un tumor pulmonar.
Siempre admitió ser hincha de River y tener admiración por el Pato Fillol, con quien terminó siendo amigo. “Tenía la costumbre de observar a los grandes arqueros, como Amadeo Carrizo, Gatti y Fillol”, contó en una entrevista. Usaba un buzo que Fillol le había regalado y el propio “1” campeón del mundo señaló que “cuando logró el ascenso con Temperley en 1982 yo jugaba en River y nos enfrentamos un montón de veces. Me hizo saber que era hincha de River y nos abrazamos. Era un pibe sensacional”.
Surgió en el LoboArrancó en Gimnasia La Plata en 1979, con Antonio Rattín como DT, quien explicó en ese momento que “el inconveniente de la audición no le molestaba para desempeñarse con calidad en el arco”.
De allí fue a Temperley y, sin dudas, la consagración. Debutó el 12 de Abril de 1980 en una derrota 2-0 con Villa Dálmine y su carrera en el Celeste incluyen 185 partidos: 89 en Primera B y 96 en Primera A. En 1982, la B se revolucionó con la presencia de San Lorenzo, que se consagraría campeón, y en el octogonal por el segundo ascenso, Cassé mucho tuvo que ver que Temperley sea el equipo que subió a la máxima categoría.
Más allá del penal contra Atlanta, los hinchas recuerdan también uno que resultó fundamental: el que le contuvo a Carlos Seppaquercia, ante Italiano, a pocas fechas del final de la fase regular. El cotejo culminó 0-0 y si el Gasolero perdía se complicaba su clasificación el Reducido.
La noche gloriosaEl Octogonal arrancó para Temperley con un duelo ante Chacarita 1-0 en la ida y 0-0 en la revancha; en semifinales, otro durísimo rival como Gimnasia La Plata, al que venció por penales, para llegar a la final con Atlanta.
En cancha de Huracán, Temperley ganó 2-1 en la ida, con goles de Eduardo Masotto y Ricardo Dabrowski, mientras que Omar Porté marcó para el Bohemio. Y la revancha, también en cancha del Globo, tuvo lugar el 21 de diciembre. Porté anotó para Atlanta y con el 1-0 hubo que definir el ascenso por penales.
Infartante e interminable, así fue la serie que terminó ¡13 a 12! Para Temperley. Del Duca (2), Spataro (2), Dabrowski (2), Néstor Scotta, Piris, Aguilar, Lacava Schell, Issa, Villalba y Cassé anotaron para el ganador, a la vez que Porté (2), Raffaelli (2), Bianchini (2), Latreite (2), Parsechian, Hrabina, Olmedo y Jones, lo hicieron para los de Villa Crespo.
Cassé se transformó en héroe atajando el disparo de Quique Hrabina, el que desató el festejo que se trasladó desde Parque Patricios hasta Tempeley, y los que tienen memoria y estuvieron en el Ducó aseguran “que nadie durmió” esa noche. El “Mudo corazóóón…” desde las tribunas lo acompañaba cuando caminaba hacia el arco.
Así siguióDespués del ascenso con Temperley estuvo en el club hasta 1986 y allí fue a Quilmes, donde consiguió el ascenso de la B a la B Nacional en esa temporada y continuó en Douglas Haig de Pergamino, Deportivo Maipú de Mendoza, Central Córdoba de Santiago del Estero, Belgrano de San Nicolás, Atlanta y Excursionistas, para luego hacerlo en Chascomús y en Lezama. Ya retirado despuntaba el vicio en torneos de Fútbol Senior.
Continuando con Cassé y los penales, en el Gasolero contuvo 7 sin contar las definicones: a Cassinerio (Villa Dálmine), Seppaquercia (Italiano), Enzo Trossero (Independiente), Campagna (Rosario Central), Gareca (Boca), Hoyos (Talleres de Córdoba) y Scalise (Rosario Central).
En su ciudadCuando Cassé falleció a los 46 años, sus restos recibieron sepultura en Salliqueló, en el Club Jorge Newbery, y se descubrió una placa conmemorativa. Merecido reconocimiento para un deportista destacado, por sus condiciones y por su entereza.
9 EQUIPOSLo tuvieron en sus filas: Gimnasia La Plata, Temperley, Quilmes, Douglas, Maipú, Central Córdoba (Santiago), Belgrano (San Nicolás), Atlanta y Excursionistas. Además lo hizo en Chascomús y en Lezama.
185 PARTIDOSLos que atajó en Temperley, de alrededor de 400 en su carrera.
TÍTULO Y ASCENSOConsiguió un campeonato, el de 1986/1987 con Quilmes, en Primera B, y el ascenso a Primera A con Temperley, ganando el Octogonal 1982
Bilardo lo citó a la selecciónCarlos Pachamé era el técnico que logró el ascenso con Temperley en 1982 y formó parte del cuerpo técnico de Carlos Bilardo, ambos de muy buena relación en su pasado en Estudiantes. Y el Narigón convocó a Cassé para el seleccionado argentino, sin que tuviera la posibilidad se jugar allí, pero sin dudas como un reconocimiento al gran nivel que venía demostrando y como un ejemplo de superación, por la adversidad de sus problemas auditivos.
De acuerdo a lo revelado por el propio “Mudo”, fue una experiencia inolvidable para su vida, en especial por comprobar que todos lo trataban “como uno más” y que el Doctor y Pachamé siempre recalcaban su fortaleza, no sólo física sino mental, para desarrollar su carrera y por sobreponerse a las dificultades. No pudo jugar ni siquiera un minuto con el buzo celeste y blanco, pero nunca se olvidó de esos momentos compartidos allí.
Su ascenso con QuilmesEl 14 de abril de 1987 es otra fecha muy simbólica para Cassé, ya que logró otro ascenso, en este caso con Quilmes, de la Primera B al Nacional B, como se denominaba en ese entonces a la actual Primera Nacional. Humberto Zuccarelli era el técnico del Cervecero que esa tarde venció 3-0 a Estudiantes de Caseros con goles de Omar Catalán, Omar Gómez y Daniel Leani (máximo goleador con 23).
El Mudo no fue el arquero en ese partido, ya que lo hizo Mércuri, pero dejó también un buen recuerdo de un plantel que los hinchas tienen en su memoria, ya que ganó 19 partidos, perdió 7 y empató 8, consagrándose campeón con 58 goles a favor y 22 en contra en 34 cotejos.