Guillemo Vilas recuerda su primer Roland Garros y emociona a todos
Guillermo Vilas habl贸 sin miramientos聽sobre su primer Grand Slam y sobre el sueco聽Bj枚rn Rune Borg, quien le gan贸 18 de 20 enfrentamientos.
Para ir por partes en el glorioso 1977 de Guillermo Vilas, y antes de detenernos en su primer Grand Slam, como fue Roland Garros, hay que recordar varios momentos previos, y el Gran Willy lo explic贸.
鈥淓l 14 de abril de 1976 se inici贸 el fastuoso torneo de Montecarlo, un lugar precioso y privilegiado en todo sentido. Fue muy placentero. Con mucha alegr铆a disfrut茅 ser finalista frente al polaco Wojtek Fibak, un tipo muy serio e inteligente. Logr茅 vapulearlo en los dos primeros por 6-1, fue m谩s parejo el tercero, 6-4. De esta forma obtuve el Abierto de Montecarlo y recibir un c谩lido y sostenido aplauso que me conmovi贸 y no esperaba. Una competencia muy singular para el p煤blico ten铆stico europeo鈥.
Un psic贸logo para ganarle a Borg鈥淨uer铆a que el psic贸logo me hiciese un estudio. Empezaron las charlas y enseguida le dije: 鈥榊o no estoy loco... S贸lo pretendo que mediante sus conocimientos analice mis movimientos y observe mis actitudes y saber si existe una salida cuando enfrente al sueco Borg鈥. A Borg lo enfrent茅 en dos partidos y los perd铆 en dos sets. La cuesti贸n que el profesional sigui贸 filmando, me llam贸 y me dijo:
鈥揤os no le gan谩s a Borg, porque Borg es tu pap谩.
鈥揃ueno鈥 que es mi pap谩 ya lo sab铆a porque me tiene de hijo, nos re铆mos los dos鈥 Hablando en serio qu茅 conclusi贸n sac贸, me hace mal escuchar esto. Despu茅s de todos los estudios que hayas llegado a un cierre tan pobre. La verdad profesionalmente esperaba algo distinto.
鈥揚odemos seguir indagando, respondi贸.
鈥揘o, mir谩, yo cre铆a que se trataba de algo que pod铆as colegir a flor de piel. El resto dej谩melo a m铆, que es s贸lo ten铆stico鈥.
El historial indica que de 20 enfrentamientos, Borg gan贸 18. En la d茅cada del 鈥70 tuve la oportunidad de realizar una entrevista al sueco Borg y lo consult茅 por qu茅 lograba superar a Vilas y me respondi贸, int茅rprete por medio: 鈥淪oy m谩s r谩pido de piernas y no necesito mayor preparaci贸n para pegar de derecha o rev茅s, lo hago corriendo鈥.
聽
鈥淪e produjo al t茅rmino de una exhibici贸n en Bucarest. Al finalizar habl茅 de frente con 茅l. 鈥楳ir谩 Ion, conf铆o en vos y quisiera que fueras mi entrenador full time, porque creo que he llegado hasta ac谩 y considero que gracias a vos he avanzado en ciertos torneos, pero quiero ganar las competencias principales y solo no puedo. Tu presencia constante me puede ayudar a lograrlo. Y volvi贸 a interrogarme.
鈥撀縋ero en qu茅 puedo hacerte mejorar? 驴Por qu茅 yo, y no otro?
鈥揚ienso que ven铆s de un pa铆s como el m铆o, que no tiene historia ten铆stica, te hiciste solo. Muchas cosas en com煤n. Despu茅s, los jugadores que manejaste, tanto Nastase, como Orantes y Panatta, ganaron un torneo de Grand Slam. Considero que nuestra relaci贸n ser谩 muy interesante en el tenis, estimo que vamos a trabajar perfectamente bien y que alcanzaremos metas fundamentales.
鈥揗uy bien. Vamos a utilizar dos sistemas. Uno ser谩 el nuestro econ贸mico, de relaci贸n fifty-fifty, y el otro que haremos todo lo necesario para poder ganar.
As铆 fue como firmamos un acuerdo s贸lido.
Calmar la ansiedadGan贸 el Grand Prix Itau, en Brasil y destac贸 que 鈥渃on l谩grimas festej茅 un t铆tulo (ante Jos茅 Higueras) que se me ven铆a negando鈥. Y sigui贸: 鈥淒espu茅s particip茅 en el 47潞 Campeonato Abierto de la Rep煤blica y tambi茅n lo gan茅.
Con Tiriac quedaron en encontrarse en Australia. All铆 le dijo:
鈥揑on, quiero que me prometas que me vas a hacer triunfar en un Grand Slam.
鈥揟e lo prometo, te doy mi palabra de honor que si respetas mi estrategia, vas a ganar m谩s de un Grand Slam.
Lleg贸 el momento de su consagraci贸n categ贸rica, el a帽o 1977 resultar铆a inolvidable. Con Ion Tiriac y el prestigioso profesor Juan Carlos Belfonte, la preparaci贸n signific贸 demoledora. Nada dejaron
librado al azar. Es l贸gico que grandes logros necesiten de grandes esfuerzos y sacrificios, ensamblados en actitudes arm贸nicas y coincidentes.
鈥淐uando llegamos a Par铆s, Tiriac fue claro: 鈥榁os vas a ganar este Roland Garros, pero vas a hacer lo que yo te diga de pe a pa, no me vas a cambiar nada y tampoco a preguntar por qu茅鈥. Me aloj贸 en el Hotel Sofitel y a las 23 horas me llam贸 y escuch茅 en el auricular: 鈥淪i no estabas durmiendo deber铆as estarlo. Ma帽ana te espero a las 8, pero no en la habitaci贸n ni en el lobby, te espero en la puerta鈥︹.
聽
Y lo gan贸鈥鈥淓n Roland Garros 1977, primero me tom茅 revancha con Franulovic, que me hab铆a eliminado en Roma; el segundo duelo, fue con el chileno Belus Prajoux, luego logr茅 otra victoria ante Bernie Mitton. Me sent铆a con mucho optimismo, ten铆a precisi贸n y potencia. Me mor铆a de hambre, so帽aba con comida. Despu茅s del triunfo contra Fibak, estaba en Semis, Tiriac me mand贸 a comer donde quisiera, pero me ten铆a que comer un kilo y medio de carne鈥
En la Semifinal me esperaba Ra煤l Ram铆rez y otro triunfo rotundo 6-2, 6-0 y 6-3. Al d铆a siguiente enfrentar铆a la segunda vez una final de Roland Garros; la anterior fue en 1975.
En el partido decisivo fui una aplanadora contra Brian Gottfried, por ah铆 suena como algo poco modesto, pero era el 茅xito total hasta ese momento. El resultado lo dice todo: 6-0, 6-3 y 6-0. Siempre recuerdo el primer punto: Gottfried se va a la red para imponer su ataque, yo le tir茅 un passing shot y a 茅l se le escap贸 la raqueta de la mano. Le mand茅 un bombazo con todo, el efecto y la fuerza que ten铆a, quer铆a que en ese primer tiro estuviese manifiesto el esp铆ritu m铆o.
Retir茅 el premio y fui a abrazar a Tiriac, algo que no se acostumbraba con los entrenadores. Consideraba que esa victoria era de 茅l. Pod铆a haber tomado otro camino y eligi贸 este desaf铆o. El trabajo mental que hizo Tiriac fue descomunal. Pas茅 uno de los d铆as m谩s felices y se me abrieron muchas puertas鈥.