ENTREVISTAS

Ana Rosenfeld, sin vueltas: "Los hombres si te pueden joder, te joden"

EXCLUSIVO. La abogada de las famosas abre su intimidad en diálogo con DiarioShow.com y recuerda cuándo supo que quería seguir esta carrera. También, su amistad con muchas figuras del medio como Wanda Nara, el recuerdo imborrable de su amor, Marcelo.

@_IvanaBelen

Con una trayectoria que trasciende los límites del derecho, Ana Rosenfeld ganó reconocimiento en los medios de comunicación por su participación en casos legales de alto perfil. Durante sus casi 50 años de trayectoria, defendió a un sinfín de figuras mediáticas. En 2013, Ana escribió un libro titulado “El terror de los maridos”, con el cual hizo conferencias por todo el país. 

 

-¿Cómo te definís?

-Como una mujer luchadora, con principios y ambiciones. Mi mayor virtud es la lealtad.

-¿Tenés alguna asignatura pendiente?

-Sí, algo que no se dio en mi vida pero me hubiera gustado mucho. Quisiera saber cantar, estar en una reunión y de repente poder cantarle a los presentes.

-¿Mirás series?

-Me encanta, para mí es muy buen plan mirar Netflix, la última que vi y me encantó se llama “Cuando vuela el cuervo”. Tiene que ver con las lealtades y las traiciones. Pero mi serie favorita de todos los tiempos es “La ley y el orden”.

-¿Cómo desconectás?

-Principalmente con mi familia, mis nietos y mis hijas. Además me encanta subirme a un avión y viajar para conocer lugares que me traen emociones y alegrías. Me pasa que me puedo quedar sentada horas en una mesita, con una copa de lo que fuere en la mano mirando a la gente pasar, esas cosas me ponen de muy buen humor.  

 

-¿Le tenés miedo a algo?

-A morirme pronto, porque recién mis hijas acaban de perder a su papá y me parece que serían dos golpes muy duros. Todavía no pudieron superar la muerte de Marcelo, o sea de su papi. No les podría dar un dolor tan fuerte como que le falte yo.

-¿Cómo transitás ese duelo?

-Tengo muy fresca la pérdida de Marcelo, con él yo compartía todo, me cuesta hablar de gustos o de cosas que me gustan porque en ellas Marcelo siempre estaba presente. Suelo rememorar el pasado, lo tengo muy presente, hablo como si estuviera vivo y no lo está.

"Tengo muy fresca la pérdida de Marcelo, con él yo compartía todo, me cuesta hablar de gustos o de cosas que me gustan porque en ellas Marcelo siempre estaba presente"

-¿Sentís que tenés que ponerte fuerte para cuidar a tus hijas?

-Para el afuera estoy súper fuerte, envalentonada y empoderada. Soy luchadora, me levanto todos los días con una energía increíble, con ganas de lograr lo que quiero y siento. Pero por dentro, cuando llego a mi casa estoy sola. Me meto en la cama y me doy cuenta que al otro lado de mi almohada no hay nadie, siento ese vacío.

En octubre de 2021 murió su compañero de vida, Marcelo Frydleswski.

-¿Te gustaría volver a enamorarte?

-Hoy tengo una especie de cerrojo en todo lo que implica volver a creer en el amor o en la pareja.

-¿Se te tiran los hombres?

-Literalmente, yo tengo el Instagram bastante activo y debo tener millones de mensajes privados, el 90% son hombres. A las mujeres las likeo a todas, por más que me critiquen, porque entiendo que debe haber diversidad de opinión. Pero a los hombres ni les contesto, si me dicen que estoy hermosa ni me molesto en ponerles un corazoncito, porque no quiero ser mal interpretada.

-¿A qué edad te diste cuenta que querías ser abogada?

-A los 5 años, no quiero aburrir pero dentro de poco cumplo 50 años de abogada y 70 de edad. Desde chica, en el colegio era la “jueza”; si había una discusión mediaba siempre buscando la justicia y la seguridad de todos los que me rodeaban.

"Desde chica, en el colegio era la jueza; si había una discusión mediaba siempre buscando la justicia y la seguridad de todos los que me rodeaban"

-¿Cuánto tardaste en recibirte?

-No tuve que dar examen de ingreso en la universidad porque venía de un colegio como el Pellegrini, en dos años hice la carrera de abogada. En realidad las materias las di en un año y siete meses. Pero hubo cinco meses en que la facultad estuvo cerrada entonces técnicamente fueron dos años.

-¿Cuál fue tu primer trabajo?

-Empecé en el ‘76, de la manera más increíble. Alquilé una oficina con tres despachos, contraté una secretaria, puse dos líneas telefónicas y un anuncio en el diario explicando a lo que me dedicaba. Hay una anécdota que cuento siempre; pero como dice Mirtha (Legrand) el público se renueva. Yo citaba a todo el mundo a las dos de la tarde, si venían decían “Guau, cómo trabaja esta mujer” y si no venían a las dos y media me iba a mi casa. Fue una forma de hacerme marketing.

-¿Los medios, cuándo llegaron a tu vida?

-Llegaron en la época de Ramón "Palito" Ortega y Evangelina Salazar, llegaron en la época que defendí a Moria Casán. Hasta ese momento no había en los medios mujeres abogadas. Siempre eran hombres hablando de derecho penal. Yo fui la primera abogada que tomó un micrófono para hablar de los derechos civiles de la gente.

-¿A qué famosos defendiste?  

-A un montón: Laura Fidalgo, Pampita, Angel de Brito, Carmen Barbieri, Moria, Ramón y Evangelina, Wanda Nara, María Eugenia Ritó, Silvina Escudero, Luciana Salazar, Marina Calabró, Karina Jelinek, Fátima Florez, Rocío Oliva, Victoria Vannucci y Jimena Barón. No me quiero olvidar de ninguna porque si no te matan, te dicen “de mí no hablaste”.

Con Wanda Nara la une también una relación de amistad.

-¿Cómo surgió el nombre de tu libro?

-Primero empezó como “El terror de los maridos infieles”, luego mutó a “El terror de los maridos”, pero creo que lo más importante de mi libro es la bajada: “Cómo prepararse para ser una futura ex”. Es un manual porque algunas mujeres viven en una caja de cristal, por supuesto con el tiempo eso se va rompiendo, todo depende de la edad, porque las mujeres de determinada edad no quieren romper esa caja de cristal. Están acostumbradas a vivir cómodamente y tranquilas dentro de un marco social y económico donde se sienten que nada les va a pasar, pero cuando les pasa las agarra muy vulnerables y desprotegidas. Entonces, siempre digo que tienen que estar preparadas. Yo hablo desde el derecho y le digo a la gente que se cuide, porque cuando se deshace el amor, si el hombre te puede joder, te jode.

-Hace un tiempo te suspendieron la matrícula. ¿Ya está solucionado?

-Sí, está resuelto. Fue en 2019; me sucedió por haber sido fiel a mis principios porque yo consideré que no podía seguir defendiendo a Juan Darthés en un caso que no comulgaba con mis principios, con mis sentimientos, soy mujer. Cuando me enteré que iba a estar sentada en un banquillo por un tema que yo no sabía ni de su existencia decidí que no podía ser su abogada y se me castigó por eso.

-¿Tomás alcohol?

-A partir de la pandemia empecé a incorporar algo que hasta ese momento no era habitual en mí, que es tomarme una copita de champán y una copita de vino. En la pandemia, con el encierro y mi hija lejos, era o tomarme un alplax o una copita de whisky para sedarme.

-¿Sabés cocinar?

-Nada; el otro dia mi hija me dijo que no podía creer que no sepa hacer ni un arroz a mis casi 70 años.

 

-¿Cómo es tu relación con Wanda Nara?

-Hermosa, hay días que hablamos tres veces al día. Nos queremos mucho, yo siempre le digo que puedo ser su abuela. 

-¿Hay competencia entre los abogados mediáticos? 

-Sería un gran error que la hubiese, hay muchos que quieren sobresalir y quieren pisar, no sé si la palabra es "cabezas", pero quieren quieren competir. Yo siempre digo que hay lugar para todos, cada uno tiene su expertise, cada uno tiene lo suyo. Hay abogados que creen que van a brillar más por apagar la luz del otro y se equivocan; yo brillo por mi propio brillo, no necesito apagarle la luz a nadie. 

I.F

 

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