Carla Peterson: "Los actores peleamos contra lo que no es verdad"
EXCLUSIVO. Una actriz que supo ganarse el amor del público y el de sus colegas. En diálogo con DiarioShow.com, la esposa de Martín Lousteau repasa sus inicios y reflexiona sobre su protagónico en la obra teatral “Reverso”.
Carla Peterson es una de las actrices más queridas y reconocidas de la Argentina. Logra destacarse por su versatilidad y talento en el teatro, cine y televisión, comenzó su carrera artística en el teatro independiente, donde forjó su pasión por la actuación. A lo largo de los años, participó en exitosas producciones televisivas como "La Lola", "Sos mi vida" y "Son amores", ganándo así el cariño del público. Además de sus personajes en televisión Carla hizo mucho teatro en su vida, actualmente protagoniza la obra "Reverso".
-¿Cómo es hacer la segunda temporada de "Reverso"?
-Siempre es probar a ver qué pasa, pero creemos que la obra todavía tenía más recorrido y que todavía podemos llegar a más gente. Nosotros teníamos ganas y estamos contentos. En esta segunda temporada sabemos que funciona; pudimos probar muchas cosas y crecer como equipo. También aprendimos cómo acompañarnos en el escenario.
-¿Qué es lo que más te llamó la atención a la hora de aceptar este desafío?
-Hace mucho que tenía ganas de hacer algo que me haga recordar mis inicios, cuando nos juntábamos en el teatro independiente. Con otros recursos logramos llegar a lugares que no habíamos imaginado, y lo más fuerte y lo más importante que teníamos era el grupo y el director. Aquí pasa lo mismo; este no es un desafío comercial, más allá de que nos vaya muy bien. Este es un desafío como equipo, como compañía.
-¿Qué significa para vos que en este contexto tan particular la gente los elija?
-Es muy conmovedor; nos llena de orgullo y alegría, y también nos da ganas de devolverle al público porque sabemos el esfuerzo que implica hoy en día el teatro. De repente, elegir una obra que es diferente, la gente ya sabe que va a ver algo inusual. En la obra nosotros planteamos que hay una realidad virtual, y esto ya es algo raro. Bueno, que la gente nos acompañe es importante; sabemos que para todos es difícil. Pero nosotros también hicimos una apuesta por este tipo de teatro y por juntarnos y asumir un poco el rol de productores, ya que somos una cooperativa. Esto tiene que ver con la intimidad; el público ni siquiera lo sabe.
-¿Qué es para vos el teatro?
-Para mí, el teatro se completa con el espectador, y a medida que van pasando las funciones, la obra, por suerte, sigue tomando forma, cada función es distinta.
-¿Algo de lo que está reflejado en la obra traspasa a la realidad cotidiana de todos?
-Sí, probablemente cuando pasamos tantas horas mirando una pantalla creyendo noticias que no son, sabiendo que nos están manipulando desde una imagen o con un título que tiene información falsa, pero preferimos creer en eso.
-¿Cómo recordás tus inicios?
-Yo no sabía mucho sobre cómo era realmente ser un actor, ni imaginaba que me iba a ir bien y que podría estar en Argentina filmando. No sabía qué iba a deparar este camino, cómo iba a crecer nuestra industria. Pero en ese momento, lo que más me sirvió a mí fue encontrar mi lugar: un director, un elenco, una compañía, un grupo de compañeros de teatro, otros actores que tenían esas mismas ganas, donde con lo que tenías, igual actuabas; no necesitabas nada más que ese espacio y ese grupo.
-¿Por qué esta obra te hace recordar tus comienzos?
-Me hace acordar a mi entusiasmo por estrenar y a mis miedos. Reconozco el camino que hice. Aprendí a actuar haciendo esto; también aprendí viendo a otros actores actuar.
-¿Seguís aprendiendo?
-La verdad que sí, trabajar con un director tan interesante como Matías y con actores tan brillantes como son mis compañeros hace que yo también me siga renovando, y eso es lo que me gusta; actuar me mantiene joven y con ganas de seguir aprendiendo. Sino, todo es muy aburrido.
-¿Que tu pareja sea político, te abrió o cerró puertas?
-No sé, siempre es particular acompañar a alguien que tiene responsabilidad sobre la vida de la gente. Mi responsabilidad es más emocional; la conexión con quienes vienen a verme al teatro es diferente. Con Martín nos acompañamos mucho y tratamos de que el trabajo no nos contamine, ni con lo bueno ni con lo malo. Siempre he sido muy independiente, sobre todo de la política, y valoro la libertad de ser independiente de las banderas partidarias. Lo acompaño como su familia porque lo admiro y me gusta cómo lo hace; él también me acompaña de la misma manera. Ambos nos admiramos y buscamos tener lo mejor de los dos mundos, eso sí, manteniéndolos separados.
-¿Volverá la ficción en la televisión Argentina?
-Nosotros, los actores, seguimos nuestro camino con más seguridad y fuerza que en otros momentos, cuando teníamos más apoyo. Ahora tenemos que hacer ese esfuerzo nosotros mismos, especialmente porque debemos pelear contra cosas que no son verdad. Me da pena, porque Argentina creció muchísimo en el ámbito audiovisual y en el teatro. Desde que empecé, vi la evolución, el crecimiento y el reconocimiento mundial para nuestros directores y actores. Lo raro es que, en vez de sentirnos orgullosos y apoyarlos, parece que algunos quieren destruir o oscurecer lo que tanto nos alegró.
“Ahora, los actores, tenemos que hacer ese esfuerzo nosotros mismos, especialmente porque debemos pelear contra cosas que no son verdad.”
-¿Cuando comenzaste, quién te inspiraba?
-Yo siempre cuento que cuando era chica veía a Eleonora Wexler actuar, porque ella empezó de muy jovencita y yo soñaba con actuar como ella. Hoy trabajamos juntas, porque en el medio muchos crecimos, nos acompañamos. Para mí, es un camino de darse la mano, no de lastimarse.
-¿Sentís que hoy es más difícil cumplir sueños?
-No sé. Si me tocara este mundo de hoy con estas políticas, con estos tratos, un presente donde golpean tanto, no sé si hubiese podido elegir mi camino. En la actualidad no sé cómo hacen los jóvenes, me lo preguntó muchas veces porque también soy mamá.
-¿Tenés amigos del medio?
-Sí, si miro para atrás, puedo ver el abrazo de todos mis compañeros en momentos en que los necesitaba. Me da risa que todavía me digan Carlita, pero ya tengo 50.
-¿Te llevas bien con las cosas de la casa?
-Soy bastante buena; me encanta estar en mi casa. No soy la persona más ordenada, dejó algunos espacios para el error, no soy tan precisa, pero me encanta mi casa.
-¿Cómo haces para desconectar de tanto trabajo?
-En realidad, yo estoy desconectada del trabajo y me conecto cuando tengo que trabajar.
-¿Crees que te queda alguna asignatura pendiente?
-No, pero lo que sí me gustaría es que se me presenten proyectos que me generen esa sensación de que tuve al principio; algunos le llaman pasión, no sé bien qué es.