ENTREVISTAS

Juan Gil Navarro dio detalles de "ATAV 2": "Mi personaje es..."

EXCLUSIVO. Mientras graba la serie de Polka, Juan Gil Navarro analiza la ficción y sus relaciones sentimentales en DiarioShow.com.

@Rfilighera

Regresó al escenario del Multiteatro con una nueva versión de "Closer", pieza del dramaturgo y comediante británico Patrick Marber que se presentó con éxito hasta el 27 de junio. Precisamente, el núcleo central de esta famosa obra es el universo personal de dos parejas y su apuesta a nuevos cambios cambios, otros desafíos a compartir.

En charla con Diario Show.com, Juan Gil Navarro, uno de los protagonistas (junto a Carolina Peleritti, Sofía Castiglione y Gonzalo Valenzuela), reflexionó y opinó sobre los vínculos afectivos en los tiempos que corren: la pasión, el hastÍo, el sexo y esa dinámica ni antigua ni moderna, denominada pareja abierta. En definitiva, ¿el sexo, en tiempos de pandemia se encuentra en crisis? El artista expuso su mirada. "Closer" indaga sobre las parejas y sus motivaciones. 

-¿Cuáles son a tu entender los pilares fundamentales que construyen una pareja en una sociedad moderna?

-A mi entender hay uno que es primordial en la construcción del vínculo y que tiene que ver hoy -sobre todo con la caída de tantos paradigmas- con la honestidad. Fijate que "Closer" fue escrita en 1997 y es, a la luz de los años pasados, una especie de tesis de todo lo que no va más. Entonces, insisto, el pilar base es y sigue siendo la actitud honesta de cada uno y, a partir de dicha circunstancia, se instalan los demás sostenes de la relación.

En el Multiteatro, hizo"Closer" con Peleritti, Valenzuela y Castiglione. (Foto: Gentileza Gabriel Machado)

-Ante circunstancias inesperadas como la pandemia, ¿las parejas se encuentran en crisis?

-La crisis no ha sido el factor excluyente de la pandemia. Estaba instalada desde hace tiempo por lo que veníamos viviendo. Sucede que este tipo de factores como la emergencia sanitaria y los desastres -más allá de las pérdidas de vidas humanas- que ocasiona , también, el devenir de una guerra, hace que la presencia de la muerte uno la tenga a la vuelta de la esquina y que la intimidad se viva de otra forma. Sin embargo, creo que hay nuevas generaciones que comprenden mejor que nosotros todo esto y que viven, en consecuencia, las libertades sin culpa y alejada de todo tipo de tapujo. Aún con todos los conflictos excepcionales que tiene que vivir un ser humano como es la pandemia y la guerra.

-¿El camino cada vez más acotado que suele tener la tolerancia, suele ser un síntoma de los tiempos que corren?

-Personalmente, yo no creo en la palabra tolerancia. Entiendo que la tolerancia es una bomba de tiempo. Me gusta más ser flexible a la posibilidad de entendimiento o no. Me parece que el término tolerancia tiene un vínculo con una connotación judío cristiana. Y, en definitiva, tolerar es como un globo que se va inflando. Coloca la mugre debajo de la alfombra y en algún momento todo eso revienta por el aire. Me gustaría más para estos tiempos de hoy el ejercicio de la comprensión y después está la aceptación o no de determinadas circunstancias. Pero tolerar es como una olla a presión que tiende a explotar.

-¿Qué situaciones evalúas que son las que boicotean una pareja? ¿La falta de diálogo, el tema financiero, los celos profesionales, la carencia de confianza?

-Es un coctel de lo que justamente apuntás. El dialogo escaso, los celos de todo tipo, las crisis económicas de la que somos víctimas desde siempre, contribuyen inevitablemente a este tipo de episodios. También, la falta de confianza en cada uno es otra de las situaciones que lesionan fuerte a una relación. Es complejo cursar un vínculo de pareja hoy en día. De hecho, yo no lo estoy. Luego de haber tenido dos matrimonios, no sé, realmente, cómo se puede construir en la actualidad un vínculo afectivo. 

"Luego de haber tenido dos matrimonios, yo no sé, realmente, como se puede construir en la actualidad un vínculo afectivo"

-¿La fidelidad es posible en tiempos tecnológicos abrumados por la hipercomunicación?

-Probablemente no tengan nada que ver con los universos humanos. Por otra parte, la hipercomunicación genera una ansiedad y una necesidad de tener que gustar contantemente. Ya no se sabe muy bien por qué. Pero, por las dudas, hay que gustar. Hay que gustar en los likes, hay que gustar al que pasa al lado nuestro, se debe gustar a todo el mundo. Y más allá de la fidelidad, entiendo que existe una enajenación tan grande que es muy difícil tener un anclaje hacia lo que uno es. Precisamente, hay un filósofo surcoreano que ha explicado todo esto hasta el cansancio en obras literarias como "La sociedad del cansancio", "El arma de los tiempos". No tengo dudas, que la hipercomunicación acelera en grado sumo el narcisismo.

-¿Qué sensaciones te generan las parejas abiertas?

-Realmente, no lo sé. Me intriga. Nunca he planteado esto ni, tampoco, nunca me lo han planteado a mí. Honestamente, no sabría cómo reaccionar. Estando en pareja, tendría que tener la necesidad muy fuerte de querer ver a alguien. Y esto, además, se contradice con la posibilidad de compartir esa pareja. En este sentido, por ahora, me sigo considerando de la vieja escuela.

Juan Gil Navarro, en plena grabación de ATAV 2

-A nivel televisivo, ya estás grabando "ATAV", segunda temporada. ¿Qué nos podés adelantar de tu personaje y el contexto de la historia en que se desenvuelve?

-Empezamos a grabar hace un mes y lo que puedo comentar es que mi personaje es un productor teatral de la década del ochenta y que tiene un vínculo familiar con el personaje que plasmó en la anterior temporada, Fernán Mirás. Se va a desenvolver dentro de este marco, no pudiendo adelantar, como te imaginarás, mayores detalles hasta el momento.

-La empresa Polka acude al formato de la telenovela clásica, es decir, prioridad, en primera instancia para nuestro mercado. ¿Dicha mecánica es un ave en extinción o entendés que se puede incentivar con mayores producciones?

-No tengo dudas que la telenovela clásica argentina sigue teniendo para nuestro mercado generosa presencia. Precisamente, hacer una producción de época como la que estamos haciendo en "ATAV", conlleva una acción heroica. Por distintos motivos y por, sobre todo, por los tiempos que nos toca transitar. Y, en relación, a lo que me consultas, yo entiendo que lo que se necesita es un Estado que pueda acercar ciertas facilidades para este tipo de producciones. Hay países cercanos, como Uruguay, que permite la posibilidad de filmar y que haya, en definitiva, una devolución financiera que se adecua posible este tipo de emprendimientos. Por otra parte, el público no termina de tener en claro lo costoso que es realizar una película, una tira o una miniserie y para esto tiene que haber una política estatal con una serie de incentivos. Hasta que eso no ocurra, filmar en Argentina va a seguir siendo complejo.

Junto al elenco de "ATAV 2", una novela que genera mucha expectativa.

-¿Qué tipo de aportes pueden darnos, en este sentido, las nuevas plataformas?

-Tuvieron un nivel de apogeo y ahora empiezan a bajar. Escucho a mucha gente que hacen zapping en la modalidad streaming y dicen que no encuentran cosas nuevas y que todo se parece en el menú que se ofrece. Si el algoritmo sigue avanzando como avanza, todos van a querer contar y vender las mismas cosas. Me parece que es atinado recordar que esto nació como una alternativa para ofrecer temáticas distintas. Si el negocio es vender más de lo mismo, la plataforma va a aburrir y a caer como se cayó, también la televisión abierta.

-¿Pensás que es posible afianzar en nuestros días una televisión de aire más vinculante a la sensibilidad y al talento que a las modas mediáticas y a la presión del rating?

-La televisión de aire está tomada por el escándalo y la política. La gente ya no cree en las instituciones. Y menos en los medios. En consecuencia, es complejo poder atesorar una pantalla sensible. Entiendo que hay una corrección política con una mirada hipócrita. Mucha gente se da cuenta de esto y otros, aprovechándose de esta circunstancia juegan al rol de justicieros mediáticos. Hay conductores que putean y que enloquecen a la gente en vez de ayudarla a construir respuestas. Precisamente, como si ellos fueran los paladines de una justicia que se pudiera resolver con un gran enojo mediático. En este momento, el negocio de los medios es vender ira. En ese contexto, no sé cómo construir algo que tenga que ver con una propuesta más sensible y se apoye más en el talento.

R.F

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