Entrevistas

Noelia Marzol: "Mis amigos son los del barrio y de la infancia"

RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. “¿Qué me gustaba hacer? Básicamente lo mismo que me gusta ahora: me encantaba bailarâ€, cuenta la actriz, bailarina y productora, entre otros roles, a DiarioShow.com.

El marco ideal para volver a los tiempos en los que ella era una niña lo otorga el presente. De fondo se escuchan simpáticas voces infantiles que se expresan con la insistencia que una pequeña criaturita puede tener cuando requiere algo de su progenitora. Ella responde amablemente y el diálogo entre Donatello, Alfonsina y su mamá desborda de ternura y deja, lógicamente, por unos instantes en segundo plano a todo el resto del universo.

"Lo primero que recuerdo de mi infancia son los fines de semana en el campo. Mis viejos son de Iriarte, un pueblo en el interior de la provincia de Buenos Aires al que íbamos los fines de semana. Allí teníamos libertad para ensuciarnos y para poder estar en contacto con la naturaleza. Lo disfruté muchísimo. Si me hablás de mi niñez, la recuerdo así: en la naturaleza, al aire libre y con muchísima libertad", cuenta a DiarioShow.com Noelia Marzol, actriz, bailarina, productora de sus propios espectáculos y madre a tiempo completo por duplicado, entre otras cuestiones.

Luego, quien acaba de lanzar la tercera temporada de Bloody Tango, show que encabeza en el Teatro Broadway y que tendrá también funciones afuera de Capital Federal en el marco de una gira nacional que incluye paradas en Rosario, Santa Fe, Mendoza y San Juan, continúa: "Cuando era chica vivía en Villa del Parque con mi papá, mi mamá, mi hermano y Mónica, una persona fundamental porque no sólo era nuestra niñera, sino también porque vivía con nosotros y la adoptamos como parte de la familia".

"¿Qué me gustaba hacer? Básicamente lo mismo que me gusta ahora. Me encantaba bailar, así que después del colegio, más allá de que era una jornada bastante extensa porque iba de 7 a 16, hacía danza clásica o gimnasia rítmica, que es la actividad que practico desde que tengo cuatro años en el Club Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque", explica quien está en pareja con Ramiro Arias, un ex futbolista que jugó la mayor parte de su carrera en equipos de la Primera Nacional.

 

 Pasó su infancia entre el barrio de Villa del Parque y el pueblo de Iriarte.

El baile va de la mano con la música y si de canciones se trata la cuestión, hay dos épocas muy marcadas en la vida de Noelia: "De chica enloquecía por Xuxa, como creo que le pasó a la mayoría de las nenas en ese momento. Era una cosa increíble lo que sucedía con esa mujer. Después, ya un poco más de adolescente, tengo muchos momentos vividos que están relacionados con melodías de Los Pericos, ya sea tanto por ir a sus recitales como por escuchar sus temas en las reuniones de la secundaria".

De sus días en el Instituto Schiller de Villa del Parque, también conocido como el Schiller Schule, Marzol conserva mucho más que recuerdos. "Mis amigos son mis amigos del barrio y mis amigos de la infancia. Hice jardín, primaria y secundaria con el mismo grupo de personas y hoy en día son mis amigos y los que me bancan cuando los necesito. Nos juntamos seguido y tenemos un vínculo muy cercano", relata.

Ser madre hoy no solamente cambió un poco la perspectiva que tenía sobre cómo fue la crianza de su mamá con su hermano y con ella, sino que también la hizo replantearse si podía trasladar al presente cosas de su propia niñez. "Lo que más añoro de esa época tiene que ver con el hecho de ser chico y no tener compromisos o responsabilidades como ahora. Algo que se acrecentó mucho más después de ser madre y tiene que ver con esa sensación de liviandad y de no tener nadie a cargo", opina.

 De chica era fan de las canciones de Xuxa.

Y completa: "Antes, por ejemplo, había menos peligros en la calle o, como mínimo, menos información sobre lo que sucedía, entonces uno vivía sin tanto miedo y existía esa sensación de que se podía salir sin problema a la vereda a jugar o a dar vueltas con la bicicleta. Creo que los padres hoy permitimos que nuestros hijos pasen mucho tiempo con la tablet, el celular o la televisión porque nos resulta muy difícil repetir lo que se vivía antes afuera por el tema de la inseguridad".

"Mi vieja es una genia. La amo con todo mi corazón. Me enseñó todo lo que sé. Después de haber sido madre me di mucho más cuenta de los sacrificios que ella hacía por mí al acompañarme a los torneos y a los viajes. Siempre estuvo ahí, predispuesta a venir conmigo. Le agradezco que me haya criado con tanta libertad porque eso hizo que sea una persona súper segura", cierra.

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